mercoledì 7 novembre 2018

La enfermedad


Ambos estamos enfermos,
necesitados, orillados a la distancia,
como  en un precipicio que se aferra a que se caiga,
entre los sonidos del tráfico, perdidos.

Angustiados por el dinero, estresados por el progreso,
¿Qué será de nuestra vejez?, ¿Qué será de las primaveras?
¿Qué será de las aves sin sus nidos en el manglar?.

Todo se me va,
como agua entre las manos,
No queda más que ausencias
del placer, de los besos entre el tráfico,
La memoria de lo inalcanzable.

Despierto, sigo enferma,
No he dormido casi,
Pero despierto buscándote,
ese es mi motivo para sonreír,
para creer.

Hercilia Gato 018´



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domenica 4 novembre 2018

Mendigos


Somos mendigos,
mendingamos amor en cada esquina,
besos y abrazos sin final,
buscamos en las nubes colores insólitos.

Mendingamos lo inexistente
que la ciudad nos traga y todos los días llueve,
mendigo tu presencia,
la busco en las esquinas.

En esa ciudad donde caminas, donde me pierdo sino me guían,
pero, si me guías a besos, recuerdo las direcciones,
las señales infinitas que me da tu cielo,
la parada de los metrobuses,
dònde queda Brasil y hacia qué lado
protestaba un señor por el lago,
dónde queda mi apellido y dónde bajo al metro,
doonde estaba, el Frente de Pueblos por la Tierra de Atenco protestando
en el monumento Revolución,
el día de la consulta.

Donde me calaba el frío, y donde me besaste.

"Yo andaba buscando la muerte, cuando me encontré contigo,
de ahí tengo el corazón, en dos mitades partido"...

Ando  ciega, buscándote en las olas,
creyendo que me salvo de las balas,
ando provocando la ira,
al buen humor, y al amor
de tus abrazos, tu cuerpo tibio que
me estrecha, que me  hace palpitar,
Tus besos,
creer en cursilerías,
¿creer? Creer!.

Tu cuerpo tibio,
mi frío en tu ambiente,
en Madero, en esa calle donde el
capitalismo hace que hasta los patos trabajen en la noche,
donde los perros piden coperacha para
pagar los sillones que destrozan,

Mendigo emociones, emocionarme, emocionarse, emocion-arte
Saber si el amor
existe,
saber si existes.

Ando detrás de tus ojos,
mendingando una luz,
para ver si así
regreso en un halo a tu ciudad.

Hercilia Gato 018`

sabato 3 novembre 2018

Infierno



Cada quien vive sus infiernos,
el mío, desde hace un año se llama depresión post trauma.

Vi el cadaver de un tránsito frente al ayuntamiento, ejecutado,
Los muertos no me espantan tanto como el llanto de los  hijos,
los deudos, su rostro de impotencia del hijo al lado del poli asesinado.

Escribí de eso, ese es mi trabajo, ¿no?
Pero al día siguiente no me podía levantar, lloraba y lloraba,
si alzaba el brazo, si alzaba el rostro, todo me hacía llorar.

Como hace años la fe se me murio, llamé a los médicos
que me rodean, dijeron: Tienes una crisis nerviosa, vete al hospital a urgencias.

Pero no pude, no podía caminar, tuve que esperar un día completo para calmarme
y después ver a la psic que me transfirió a la psiquiatra.

Unas cuantas sesiones, me sentí mejor, pero hace 2 meses, mi MF
me diagnosticó la misma, depresión. Me canaliza al neuro, cita de rutina,
me pide me someta a tratamiento.

La depresión también sonríe y se carcajea, se burla de
los conscientes, se ríe de su enfermo,
porque sabe, ya vive en su infierno.

Por eso reímos, por eso nos dicen, tan feliz que te ves,
échale ganas, ay, te haces, mientes. Y uno sólo sonríe.

Pero la información no debe parar, tampoco la enfermedad,
dìa que pasa me sale con nuevos síntomas.

Acepté que estaríamos conviviendo a pleitos cuando vi Desobedence,
Cuando la chica judía se acepta lesbiana y le pide su libertad a su  esposo, el futuro rabino.

Yo también pedí mi libertad. Tuve que hacerlo, tuve que
alejarme de un buen hombre para lidiar con mi infierno.

"El infierno está vacío, y todos los demonios están aquí", dijo Shakespeare.
Tenía razón.

Llevo meses así, llevo días que nuevamente intenté suicidarme,
sólo Rosa ha entendido mi grito de auxilio.
Soy ya el grito de Munch.

Soy los ojos azules y vacíos de Nahui Ollin,
Los ojos pálidos y abiertos de Modigliani.

¿Por què esto es un infierno?
¿Por qué me cansé de luchar?
¿Por qué esto es un sube y baja?

No me drogo, nunca lo hice, 2 veces me drogaron a la fuerza (nalbufina y rohipnol) y andaba casi muriendo.
Soy purista, no puedo estar al lado de quienes fuman marihuana porque
por mi eplepsia me provoca dolor de cabeza y crisis el sólo olor.

Sin embargo, si quieren fumarla, haganlo.
Aunque su consumo, mate a los campesinos
de la sierra guerrerense, que viven en la miseria
junto con sus hijos y quedan los pueblos
vacíos, pobres, de emigrar por la violencia,
por la pérdida de un hijo desaparecido, un padre asesinado.

Soy fuerte a diario, marcho contra las injusticias, reclamo, grito, escribo
por ese pueblo allanado y hostigado por los guachos.

Creo en la inocencia de los niños y mujeres que rayan amapola.
Sólo son víctimas.

Doy consejos, voy si me necesitan mis amigos, doy fuerzas,
pero desde hace meses, todo me duele más,
La violencia detonó mi inferno,
luego las cosas triviales la aceleran,
intento no morir, lo juro.

Controlarme, controlar el llanto, aún puedo,
pero como ahora, no puedo.

Ni el sexo puede salvarme del vacío al qu me caigo.

Extraño mucho la cama de hospital, las enfermeras sin encontrarme ya venas,
la comida sin sal, el acomodo ue hacen las enfermeras de la almohada.

Extraño es que sentía más cariño en los hospitales que en el hogar.

Desde que me caí y me operaron dejé la única droga legal, el cigarro, y tomar
clonazepam patologicamente, o tafil.

Extraño a la niña que me robaron, a ella la extraño más.
con su blusia verde con un conejo comiendo zanahoria y tirantes naranjas,
huarachitos blancos y short del mismo color. Sus 6 años.

La extraño reírse, que creía en un diosito y tenía esa ridícula muñeca
que rezaba el ángel de mi guarda, mi dulce compañía, no me desampares,
ni de noche ni de día.

Pero él se la llevó, la manoseó, la lamió, la amenazó,
y la suciedad nunca se fue. Tampoco su grito al diosito aparee llegó a
esos oídos. Los dioses tienen cosas más importantes que atender.

Creo fue la última, o de las últimas y pocas veces que he llorado. Ya trato
de no hacerlo, porque las Balderas, somos machas.

La extraño, cuando ella se fue, supimos que los adultos son malos
y no se puede confiar. También murió la iglesia, dios, los dioses y los santos.

Los libros me salvaron, Fritz & Perls se volvieron mis aliados,
luego me presentaron a Pavlov y al menos, por unos años, el recuerdo se fue.

Luego llegó un monstruo que abrió la cajita de Pandora y el dolor regresó.

Pero ya es 2018, ahora la tristeza viene de todo,
de los muertos, desaparecidos,
asesinados, feminicidios,
de la miseria, de la explotación,
la pobreza de mis emociones,
el desplome de la bolsa,
el derrumbe de mis fuerzas,
el control ocupacional de las fronteras,
el ser humanamente ilegal,
el allanar comunidades,
el desmembrar cuerpos y
tirar cabezas amenazando a periodistas,

La muerte de Gabriel Soriano,
La muerte de Gabriel Soriano,
La muerte de Gabriel Soriano.

Convertirme en testigo, en miserable derrumbe de
edificios sin reconstruir por el temblor.

¿Por qué esto es un infierno?
Me encierro con llave en mi mundo,
en mi cabeza,
lo único que me calma son mis gatos y el mar.

Pero la pesadilla de la calle 13 la traigo dentro,
el infierno es aquí, y ahora,
y ni el amor o el sexo me están salvando.

Mi infierno se llama depresión.

SShhh...No llores.

Las machas y machos no lloran.

Hercilia Gato 018



venerdì 29 settembre 2017

Carta 15



Qué fea es la depresión, re escribirme para saltar, para enredarme, esta sensación de no poder avanzar, de que no ha nadie más que uno ahogándose, de que todo es espejiso. Vi los otros poemas y me sentí más triste. Sin ganas de nada más que llorar, no sé desde cuando tengo esta sensación, como si me hubieran partido en dos y no dejara de sangrar.  Empiezo a sentirme mal nuevamente, con ganas de llorar y no moverme, hastiada, sin ganas, más que dormir y encerrarme en mi cuarto con mis gatos, con Reporterito.

Estoy cansada de hacerme la fuerte, ser dura, muy dura, cuando en realidad soy más débil que la hoja de papel, que una pompa de jabón. No puedo estar así, pero siento que lo he perdido todo, hasta la dignidad. No tengo ganas de nada, sólo ganas de renunciar, es demasiada tristeza, mucha tristeza.

También es como hablarle a la pared, a una pared enorme de piedra, pero las piedras no sangran, no respiran, así que no pueden escucharme. Me escucho en mis silencios, en mis propias voces, pero en mí nada es calma. Ni siquiera estoy viendo los errores ortográficos, no tengo ganas de pintar, como me pidió la psic. Tampoco de escribir lo que sucedió en el día de reporterito. Me siento mal, me siento mal por no poder decir que estoy mal, porque no tengo ganas de escuchar esa sarta de mentiras de que todo estará bien.

Que las cosas van con calma, que todo se arreglará, estoy harta de la gente que dice que debes estar feliz, blablabla. Harta de eso, harta de hablar y en silencio y no ser escuchada. De buscar quién me escuche, y honestamente creo que sólo mis gatos me escuchan, y yo, en mi tremendo griterío interno. Estoy cansada, profundamente agotada y con ganas de solamente dormir. No estoy completa. Me estoy rompiendo. Pero nadie escucha, ni responde.

Hercilia Gato

martedì 15 agosto 2017

Romper

Voy a romper atavíos,
todo lo que me une a los muros,
todo lo que es vidrio en el cuerpo,

Y saltaré nuevamente al precipicio
como esa tarde que me enseñó un extraño
a perderle el miedo a las alturas.

Y salté, sin mirar ni pensar
que eran casi 5 metros de techo a techo,
y así perdí el miedo.

Otra vez, saltaré sin paracaídas, y seré feliz
con este volcán en las entrañas.

Hercilia Gato 017

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


lunedì 14 agosto 2017

Vacío




Desde el vacío escribo,
desde el vacío objeto.

Le hablo al vacío, a la oscuridad, a las ostras,
al espejo de Alicia y al ropero desvensijado,
pero no tengo roperos, ahora que recuerdo.

Le marco al odio,
al resentimiento del eco que no responde,
nadie responde cuando uno cae,
cuando Alicia cae y el conejo corre presuroso
para que no le corten la cabeza.

A mi ya me cortaron la cabeza,
las ideas, el qué hacer o sentir, o decir,

El vacío tiene cuerpo esquizoide.

Yo he caído...

Pero despertaré de él


Hercilia Gato 017´


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domenica 13 agosto 2017

En mi cabeza rondan mariposas




En mi cabeza rondan mariposas,
y a veces luciérnagas y libélulas,
En mis oídos cantan pájaros,
De mis ojos brotan cascadas cristalinas
Y de mis manos vuelven a nacer arcoíris.
No hay un minuto que no respire sin locura,
Donde me vengan las ganas de volar,
Tener el poder de la oblicuidad y tocarte.
Tampoco estoy teniendo cordura,
se me animan las alas
A gritar cosas empalagosas,
sucias, inmorales, pecadoras,
Se me antoja hacerlo,
pero luego recuerdo que debo esperar.
No sé qué tenga que esperar,
pero seré como una marea calmada,
el mar tranquilo que te moje.
Yo volví a ser quien era,
Pero porque me lo recuerdas,
O tal vez, una parte mía
ya quería volver a enloquecer
de tanta libido.
Por mi ventana naces, ente mis piernas estas.


Hercilia Gato 017




giovedì 1 settembre 2016

Entrada al eden

Entra en mí por sorpresa, 
Me posee y alza mi falda,
Penetra mi sexo con furia.

Gimo en el desvarío del gineceo y le
Vuelvo a chupar su verga...

Humores de calor, placer en mis entrañas...

Pero todo es un sueño...
Sólo está dormido, mientras
Agitada mojo las sábanas...

Y por eso, tardo en despertar
Porque sólo en el sueño,
Cede tu cuerpo a la orgía...

Hercilia Gato. 016'

lunedì 15 febbraio 2016

Thánatos




De repente aparece, reaparece como un fantasma, 
me acecha hasta en los sueños y abre mis piernas,
lo siento, cómo me abre,
me pone de cabeza y despierto para detenerlo
reprimida, mojada de maromas y su sadismo,
cubierta de su semen.

Pero no respiro, volteo a a los lados para asegurarme
nadie lee mis sueños, mis pensamientos,
me engaño, sólo ellos lo saben, pero prefieren dormir.

Ha venido vestido de aquel extraño, 
ese que sin preguntar mi nombre
nos fuimos a encerrar a un motel,
que me enseñó los espejos 
son lo mejor que puede haber en el sexo,
y luego se fue, sin importarme cómo se llamara.

Pero luego regresa gritando mi nombre, ese que sólo él sabe,
y volteo a buscarle y no tengo más remedio que mojarme
imaginando sus manos, sus palabras, y repetir su nombre: Humbert Humbert.

He vuelto a mi otro mundo, 
ese mundo por donde nadie entre, 
esa puerta tan diminuta
que sólo Alicia pudiera pasar,
pero ni a ella se lo permito.

Sólo Morfeo puede entrar, porque él me pervirtió 
con sus fantasías y me hizo adicta a soñar.

No quiero que se vaya, y se están yendo todos, se van
se ha ido por el abismo,
o la que cae soy yo.

Salgo, giro,me impulso 
para renacer desde lo abismal, pero afuera están ellos,
los muertos en vida, contabilizan el sueño, el dinero,
los hijos, las deudas, los aplausos a su ego caduco.

Prefiero fornicar con él,
pero que nadie se entere, 
que nadie sepa que me jalas,
que me montas y me coges en la azotea bajo las estrellas,
que la ropa se tira por las escaleras,
que rodamos en la arena,
que me penetras entre las olas,
que bajo un puente te la chupo,
que te encantan las orgías,
que sabes amo los espejos, 
que me gusta me atajes contra la pared,
que hasta en una piedra podemos 
 tirarnos un polvo,
que te gusta el voyerismo
y que sabes me excita el porno lesbico,
que me gusta el exhibicionismo,
que las escaleras se hicieron para follar
y que en sueños, en sueños 
haces de mi lo que quieres...

Pero he tenido que despertar, 
ver si la ventana no está abierta, 
agradeceré que lo esté
para tirarme detrás de ti.

Para ya no despertar con ese remordimiento
y pensar en que a lo mejor si es cierto
y también soy una micro machista
que quiere dejar la responsabilidad al otro,
pero también te extraño tanto, tus caderas
tu clítoris, tu verga, tus nalgas, tus besos,
tu perversión que sólo en sueños,
sólo en ese vago sueño,
me vuelve a arrastrar...

Luego vuelve a venirme a la cabeza 
ellos, sí, ellos,todos encima de todos,
todos dándome mi lugar donde sabes que me gusta,
Oh sí, mi amado Olimpo
con sus orgías interminables,
bendito lugar.

Pero sé que al rato volverás a aparecer, en cualquier forma,
en cualquier historia, en cualquier tono,
como hace días, como ayer,
y al despertar luego del orgasmo,
voltearé a buscar que nadie se haya dado cuenta
que me tomaste, me empapaste,
me metiste la lengua y me pusiste en 4, de cabeza, 
y que te venías en mi boca.

Luego quedaré fría, solitaria,
con remordimiento de conciencia
de pensar que sólo en sueños,
el Eros puede ser...

Porque la vida ya es de Thánatos.

Y adquirirás mil nombres, pero sólo ahí, 
en el sueño, estaremos...

Fuera del sueño, su amor me abraza

Hercilia Gato 016´

Creative Commons License
Thanatos by Hercilia S Castro Balderas is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

giovedì 9 aprile 2015

Sexo sin fin





Destilo sexo cada que camino,
cada que respiro, me estiro,
como gata en celo.

Destilo sexo mientras tus piernas no
están en medio mío,
tan lejano, tan cercano.

Veo la lengua de ellos
salir de la incertidumbre
del morbo que provocan
mis pasos desvariados.

Cuido también mis pensamientos,
los he vuelto a encerrar en esa cajita de cristal con caracolas
 y polvo de estrellas,
suspiro bajo, para que no me veas perderme en la inmensidad
de lo ominoso, eso que no permito
nadie toque, nadie vea.

Porque hay calamidad en las cajas de Pandora
cuando quieres conocer su oscuridad.

Yo huyo, confieso que huyo,
me voy de ti, de ellos, de todos,
sé lo que piensan, son predecibles
a excepción de los gansters de la politiquería
y el FMI, esos jamás se sabe
cuándo, cómo y en qué lugar mataran.

Suelto mis alas, esas que escondo mientras comemos,
esos sin sentidos y fulgores que me pasan,
estallidos ultra violentos, radicalismo
de fuego.

Los rayos me parten, los relámpagos
suben, me dan miedo, va a llover, hace frío,
pero sigo mojada y sin ti.

Una nube me lleva encima,
veo cómo viajan, caminan con
la pesadez de la rutina, llevan de sombrero el conformismo
y las mujeres llevan sexis enaguas
que buscan se las quiten,
pero en silencio porque la sociedad así lo exige.

Su falsa sociedad, suciedad.

Luego me bajo de la nube
y me subo al espejo,
espero que me coja toda la noche,
en la calle, con tres o cuatro,
qué más da, el exhibicionismo
es lo mío.

Los gatos me acarician, los acaricio,
lamen mi lengua y entiendo su lenguaje,
se meten en mis piernas,
dejo que metan su lengua.

Tenemos sexo sin fin.
Sí, lo sé, soy ninfómana, pero quiero seguir mojándome.

Despierto en otra hoguera, un incendio,
un infierno se asoma y no estás,
pero tampoco estoy, me veo
así, en El País de las Maravillas,
sí, ese, el de la Lichita o Alicia,
o como quieras llamarle.

Yo le digo a veces Lolita,
porque también la recuerdo,
le abro mis piernas a su tutor.

Luego estás detrás mío, quieres entrar,
pero antes quiero juguemos,
que sueltes el deseo, que me desees
infernalmente, vorazmente, sin misioneros,
sobre la escalera, en el piso, en la calle,
sudando, desquiciado por mi aroma.

Desde atrás penetras mis pensamientos,
lo sé, quieres saberlo, gozarlo,
pero no podrás,
hasta que me tengas extenuada
y deje de destilar tanto sexo.

Son días en los que la gata
anda en brama.

Luego, tu semen me falta,
falta escurra en mi boca.

Caliente y salado.

Afuera, los perros y los hombres aullán.

Hercilia Gato 015´


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Sexo sin fin by Hercilia Castro Balderas is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

venerdì 24 ottobre 2014

Cuentito



Cuentito





El poeta le dijo al gato negro : Gato de noche
Gato de dia
Gato de luz
Gato de sueño caramelo
Gato de sal corpórea, de sal de hambre,
de sal de mar abierto, de mar de sombra,
de mar profundo, de mar intenso,
de mar olas y viajes,
Un gato de sangre fresca
vine a decirte cosas nomás...

cositas por la piel
con los labios húmedos,
con las manos abiertas
con las pupilas dilatadas
por el resplandor de tu negrura
gatorea,gatosa, gaterea, gaturna, gatilleante.
Gato de los vientos: me llevo tus sueños al espacio secreto
al espacio que late y se llena de sangre,
donde el calor se vierta como manantiales dulces
elevatio
volatil
de niebla
de vaho,
gato.

Y el gato jamás dejó de seguir al poeta...
Fin.

Hercilia Gato 010´


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Cuentito by Hercilia Castro is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

Turbulencia

Turbulencia Hercilia Castro  La turbulencia de mis deseos,  La turbulencia de tu mirar, La turbulencia en la tormenta,  Vuelo en...