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venerdì 8 novembre 2013

Los enfermos

Estaban enfermos,
no podían alejarse el uno del otro por más que quisieran,
él siempre rogándole después de aquel verano en que le propuso nadaran,
ella siempre escapando de entre sus piernas.
Desdeñando su deseo, atrpándolo, jalándolo y mamandosela cuando no tenía a nadie más por el momento.
Nereida se portaba como tal, lo atraía como al marinero errante, lo anclaba al canto, y lo dejaba hundir en su soledad mientras ella huía sin siquiera besarle.

Así pasaron los años, ella iba y venía,
Miguel se iba a Europa y volvía a su país.
Pero siempre reiniciaban el juego del fuego...

Cansada  de huir y sin tener chance de hacerlo, esta vez, Nereida dijo:
-Estás enfermo, ¿lo sabías?
-Sí, y tú también lo estás...

Los primos se abrazaron y siguieron cogiendo...

The End


Hercilia Gato 013´




Licencia de Creative Commons
Los enfermos by Hercilia Castro  Balderas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.


giovedì 29 agosto 2013

Cereso rojo

Cereso rojo

Hercilia Castro


A la entrada había una camioneta de la Estatal, los polis estaban comiendo, se olían las tortillas y el estofado o algo parecido, hasta ganas le dieron a la chica de pedirles un taco. Se acercó de nuevo a la puerta de malla ciclónica y vio que seguían los mismos estatales “¡Hola!Aún siguen aquí, no los cambian”- dijo para romper el hielo. Sí, aún no nos cambian.

¿Está Raúl? Vengo a verlo- dijo segura de que la dejarían entrar. Espera a que le digan y ven si te dejan entrar. Nidia no tuvo que esperar tanto, conocía a Raúl de sus corridas nocturnas, aunque sólo salieron una vez junto con Dionisio, el recuerdo candente de diez años atrás era lo que le abría la puerta verde.

Omar, déjala pasar- se escuchó adentro de la otra puerta del otro candado, después de haber pasado por cuatro custodios y haber dejado la bolsa y la credencial en la entrada. Otra puerta más y entró a la oficina de Raúl, un dispensario mejor dicho, surtido de medicamentos por si los internos lo ameritaban, aunque ambos sabían que en caso de gravedad la ayuda llegaba tarde.- ¿En qué te puedo ayudar, Nidia? Dime, soy todo oído- dijo. La chica no podía decir las cosas, o más bien le costaba trabajo porque nunca esperó pedirle favores al diablo.

Necesito pedirte un favor, tengo que ver a Fernando-dijo entre murmullos, como se habla en los ceresos.- ¿Fernando, qué Fernando? No sé a quién te refieras- respondió el director negando la realidad de los capos encarcelados, de los jefes templarios que por casi tres años tuvieron el control de la plaza en el puerto.  –El cuñado de William,  Raúl, ya sabes quién-.

-¡Ah ya! ¿Para qué quieres ver a Nando?, Mira Nidia, no sé qué traigas pero te estás metiendo en un hueco sin fondo, un hueco del que nunca vas a salir, si es por ese  amigo, déjalo, va a pagar, tú estate tranquila; yo te estimo y te conozco de hace años, no te puedo ayudar, deja las cosas tranquilas-dijo tratando de convencer a la joven. Raúl, necesito información, saber del paradero de James y sólo Nando sabe, tú sabes lo que pasó, sólo serán unos minutos.- Yo te doy todo lo que quieras, sabes que te estimo, eres mi mejor amiga, de mis mejores amigos, pero no me pidas eso, no quiero que te involucres más, que le pidas favores a esos tipos que son unos asesinos y luego tengas que pagar esos favores, esos tipos no se tientan el corazón y te descuartizan.

Ella sólo lo vio con mirada melancólica. Está bien, está bien, vente el sábado a la hora de visita, yo voy a hablar con él, pero será en locutorio, ya sabes, cinco minutos y te vas, yo haré como que nunca supe nada, ni tú dirás nada, aquí no supimos nada, pero te advierto, si Nando decide verte está bien, si no, ni modo él decide, vente el sábado. Y claro que el capo decidía, a pesar de que en los últimos seis meses ya era Abel a quien los reos habían votado porque mandara. Las reglas adentro son diferentes y con el cambio de jefe había libertad para unos y sometimiento para otros. Adentro, pasando las últimas rejas, los narcos mandaban a pesar de estar hacinados con otro tipo de delincuentes, incluso, los que tenían expedientes fabricados. Nidia y Raúl lo sabían.

Gracias, Raúl- dijo Nidia- Oye, ¿es verdad que ahora el mando lo tiene la Nueva Generación?- preguntó para terminar el tema escabroso. -¿Quién te dijo eso?- ya sabes que tengo muchos contactos- sonrió Nidia- Mira Nidia, eso dice la gente afuera, eso dicen los reos adentro, yo sólo te puedo decir que se vienen muchas cosas feas, el gobierno lo sabe, por qué crees que hay estatales afuera, tuve que pedir más protección, más refuerzos y que se haga la voluntad de Dios, ojalá no pase nada.- Esperemos que no- cerró la chica.

Entre abrazos y gracias se despidieron los viejos amigos, a conciencia que las matanzas entre los cárteles iban a aumentar  y estaban entre el fuego, en cualquier momento sin deberla ni temerla podían ser un daño colateral más, una cifra más en las estadísticas. Omar, déjala salir, la señorita ya se va- ordenó-. Al cruzar las tres puertas de nuevo sin que nadie la revisara, se despidió de los custodios conocidos, esos con cara de seriedad, de autoridad, aunque en el fondo supieran estaban expuestos y bajo las reglas del narco. Afuera, sintió que las piernas se le doblaban y se iba a caer de los tacones, un frío le recorría el cuerpo y el corazón agitado, y el llanto, a punto de salir. Pero controló como siempre la sensación de dolor, impotencia de saberse en un mundo de corrupción, autoridades corruptas que doblaban las manos ante el narco, y narcos que ya eran el cuarto poder, mientras la prensa quedó al último lugar.

No llores mi niña, no llores mi bebé. Repitió para sus adentros mientras corría alejándose del cereso  y se repetía  que nunca más volvería a pisar ese lugar como lo hizo un año antes de ayudar a su ex amante. Llegó a su casa y quedó dormida en un profundo sueño, para despertar sin recuerdos. El sábado dejó de existir.


mercoledì 12 giugno 2013

DX Epilepsia descontrolada o la última noche

INFORMACION CONFIDENCIAL:                                   8 de mayo de 2013

Nombre del paciente: Aura Prestado

01:16pm

Femenino de 35 años de edad tiene Epilepsia y Esclerosis Tuberosa. Sus crisis epilépticas son generalizadas de frecuencia variable. Actualmente desde enero de este año no ha tenido crisis. Toma Carbamacepina, Lamotrigina y Clonazepam.

Su exploración neurológica es normal, paciente estable, sólo requiere continuar con su tratamiento establecido.

1-Carbamazepina tabs. 200mg -1 CADA 8 HORAS V.O 12 Meses
2-Lamotrigina tabs 100 MG 1-2-1 V.O 12 Meses
3Clonazepam tabs 2MG -1 CADA 24HRS V.O

NOTAS MÉDICAS Y PRESCRIPCIÓN
NOTA DE ATENCIÓN MÉDICA

Fecha y hora: Viernes 31 de mayo de 2013. Talla: 1.58m.   Peso: 51.0 kG. Temperatura:37.0c.

Presión arterial: 120/80mm-Hg. Frecuencia cardiaca: 80 latidos/min. Frecuencia respiratoria: 17resp/min.

Resumén Clínico
02:07PM

Contrarreferencia. Fem de 35 años de edad. Con diagnóstico de crisis epilépticas y ET, Bajo control. De vez en cuando presenta irritabilidad. Se le observa tranquila, orientada globalmente. Plan. Se envía a UMF 8 para control farmacológico. Se revalorará en 2014.

Exploración física: Buenas condiciones de higiene y aliño.

Aura leía una y otra vez el DX confidencial de su última valoración, su pronóstico era "bueno para la vida, reservado para la función, a largo plazo".

 Pero entre que fumaba sus  últimos cigarrillos y avanzaba la noche, no la dejó el pensamiento de dos noches atrás: ¿Cómo voy a vivir sin medicamento? No tengo medicamento gracias a que los del IMSS acaparan todo, no me alcanza  mi sueldo más que para pagar mis gastos y pagar deudas. Lamotrigina nunca hay, desde diciembre pasado ha escaseado, o me lo han negado. Abril, mayo y este mes tampoco han dado el único medicamento que me controla.

Me dieron en esta última valoración más clonazepam que el que he consumido en estos últimos meses....Tal vez los del IMSS quieran que me suicide para quedarse con los medicamentos y yo no no vea cuando privaticen salud.

Desde las dos de la tarde Aura había tomado la última pastilla de la caja comercial de 14 tabletas que le costó a su familia 400 pesos, y que las facturas, les tardan en pagar a los pacientes hasta más de una semana "véngase el viernes" siempre dicen. Pensó, en que ser pobre y epiloide en este país (o enfermo o viejo o niño o niña, es una maldición cuando la miseria existe en el 90 por cieto de los hogares).

También que su familia estaba molesta por el gasto del  medicamento. Pensó en que tal vez eran los últimos tecleos que haría. Aura odiaba la noche porque tenía la idea de que se muere más lento todo.

"Ya no podré ir a ver al gordo y a los niños, ya no escribiré, qué pasará, qué hago, pido prestado dinero para comprar la medicina,no, ya fue molestar mucho al prójimo, lo mejor será  estallar, explotar y perderse.

Aunque el miedo de Aura era más que morir, quedar paralítica o en coma, ya había vivido sin número de episodios donde la crisis epiléptica, en noviembre se la pasó dos días hospitalizada, con pérdida de esfinter y sin sentir las piernas, en diciembre, mero navidad, perdió conocimiento y estuvo 4 días débil, no podía caminar casi, como una discapacitada, una esquizoide fuera del mundo, autista y violenta como una inútil inservible, una piltrafa.

No le daba miedo morir, le daba miedo, caer en coma, que a su familia se le ocurriera pedir tenerla conectada al respirador mientras un ente ajeno le alzaba las caderas para quitarle la mierda que echara sin darse cuenta.

"Ya viene, ya viene"-pensó- mientras los dedos de su mano izquierda sentían los primeros choques, electrochoques mejor dicho.

"Ya, ya va a empezar, ya estoy dejando de sentir el hombro", pensó.

Sacó de la tira las dos carbamazepinas y abrió el agua ciel que Cristián le regaló en la tarde después de haberle contado lo que le estaba pasando.

Contó las tabletas de clonazepam y pensó si eso le detendría la crisis en cuanto viniera lo más fuerte...

"Ya no escribiré"- sintió temor.

"Ya nada, sólo debo esperar y dejarme ir....y espero respeten que no quiero vivir en coma entubada"-pensó.

Un dolor intenso le siguió en el corazón, a punto de estallarle, o tal vez era profunda tristeza de que sus genes fueron mutantes causa de su padre y por ello vivió toda la vida en hospitales en lugar de jugar su infancia en el Fovisssste con Atziri y la gamba, viendo la cara de la Concha y su hija que siempre se veían gordas y malhumoradas.

"¿Viví bien?, ¿Qué me faltó hacer?", pero Aura empezó a perder el conocimiento, ya no sabía que pensaba o iba a suceder, como en cada crisis generalizada.

10MG de Clonazepam no le servirían, esa noche decidió, a falta del medicamento que le controlaba los pasos, tomarse otras 15 pastillas " 10 más 15 igual 70 mg de clonazepam", si sobrevivo ya la hice"..."¿sobreviviré?"

"No quiero sentirte de nuevo, no quiero sentir que me matas sin hacerlo, ya no podría soportarte, me tiembla el brazo, me tumbas, no entiendo lo que digo, no quiero sentirte porque nunca me escuchas, me duele el pecho, ya no me empiezo a sentir, dame chance, dame chance de tomar aunque sea una de clonazepam, o dos, espera, no me tumbes, ya sé que me dejas pensar el tiempo que quieres, espera, espérame por favor, todavía no, dame chance de tirarme en mi camita de piso, dame chance, ya no veo, me siento mareada,  ya no por favor, no, ya no, así no , ya empezaste, dame dos minutos, espérame, espérame, ya no por favor....Ok, pero si lo haces de nuevo maldito cerebro de mierda, mátame de una vez, ya, no puedo, dame agua, note vayas...a quién digo eso, estoy sola, espérame, espérame..."

Una explosión de luces como bengalas y cohetes se derramó, el habla y el pensamiento se fueron de Aura, su cuerpo se retorció como si le hubieran aplicado electrochoques en los genitales y un cuerpo perdido entre nubes quedaba a medio vestir.

"Dame agua..."Pensó, desde algún lugar de sus dimensiones desconocidas...



Hercilia Gato 013´



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DX Epilepsia descontrolada o de cuando esperas la noche by Hercilia Castro Balderas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

domenica 12 dicembre 2010

Microcuentos hambrunos




Hansel y Gretel abandonados en medio del bosque; Hansel se tragó el corazón de Gretel para sobrevivir, y fue feliz para siempre.

Huele a carne asada, me comería tu carne a la tártara con mucho gusto, desangrándote pedazo por pedazo viendo tu cara moribunda.

 Miraba a través de sus ojos viendo todo cristalino mientras los seguía picando para comérselos en tacos.

No tenía sesos para pensar, él se los había robado junto con las visceras para hacerlos en pozole.

Eran tan pobres, pero tan pobres, que decidieron comerse el uno al otro antes que subsistir .

Tenía tantas ganas de él, que se lo comió sin ates quitarle la envoltura y ver que era veneno el hombre .



Murió de indigestión al saberse enamorada.

Y mientras degustaba su comida china, entro un tipo  y lo hizo  chow mein con una AK-47. 

Era vegetariano, pero estaba tan harto d ella que decidió esa noche convertirla en filete mignon e hizo cena para sus amigos...Se hizo shef

  Nunca pensó el mejor labial lo tendría por fin hasta que probo arrancarle el pene de una mordida, el color la dejó satisfecha.

 Quería hacer un pastel de riñones, decidió ponerle fin al perro y le sacó estos; "¡Quedó delicioso!"dijo su pareja .

Dijo "devórame", rápido la tiró y empezo a abrirla con bisturí, mientras ella gritaba y se desangraba de placer, aquel la devoraba.

Hercilia Gato 010` 
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Microcuentos hambrunos by Hercilia Castro is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.


 


Turbulencia

Turbulencia Hercilia Castro  La turbulencia de mis deseos,  La turbulencia de tu mirar, La turbulencia en la tormenta,  Vuelo en...