mercoledì 14 novembre 2018

Elena y el astronauta



Elena sabía que el astronauta no iba a bajara tierra mientras el cohete espacial estuviera descompuesto, se conformaba,  con mirar por la ventana y ver en la luna, si el astroviajero se asomaba, así, ilusa como una niña que espera la navidad.

2

Elena estuvo horas y horas tejiendo un brocado de acero, intentaba dar vuelta al hilo de acero con las agujas de marfil que le regaló el astronauta del Andrómeda, pensando en que un traje de metal, protegería contra las balas al hijo que llegara.

3

La pobrecita de Elena no deja más que dar vueltas en la mecedora, tejer cristales rotos, pegar los pedazos de loza, y juntar una a una las gotas de sangre del corazón, quería, la ingenua, ver si podía hacer una escalera para ir con el astronauta.

4 

El gato se sentó a esperar a Elena de que regresara de sus mareas de octubre, las mareas de octubre son muy peligrosas, alteran las corrientes marinas y trastocan el agua y sus especies, hay que ser muy fuerte y valiente para atravesarlas, revuelven la cabeza y el alma, el corazón, pero también son cálidas, dan nacimiento a los mejores peces, delfines, mantas, son amorosas, pasionales, y en sus ojos como espejo, se ve el reflejo de la luna donde el astronauta quedó atrapado. El gato sabía que ella iba a regresar tranquila y triunfal con el corazón rebozante de amor.





Carta 2


La bruma
I

La bruma es espesa, no deja ver los caminos, es fría, no permite que distingas los caminos de la patria o los caminos de mi amor. La bruma abruma, más cuando no se despejan las dudas.

II

Cuando te dije te amo fue porque así lo sentí, el amor es  impredecible, brinca, aparece donde menos lo esperas. Desaparece cuando menos lo esperas. Es como la bruma que cae después de una fría tormenta. Nubes condensadas que se quedan frente a mis ojos. Pero no lloran.

III

Luego no te encuentro, te has ido, ¿Qué te llevaste de mi que me siento incompleta?. Yo me fui detrás de ti cuando me subiste a ese taxi. Supe que ya nada sería igual, lo supe porque cuando vi los fantasmas, los pasé de largo. Los fantasmas siempre están, mentirosos y listos para espantarte. El amor les puede más.

IV

Ahora hago cartas de amor, yo que pensé que no volvería a escribir. Pero sólo nacen cuando estás.
Ya no deambulo como las luciernagas sin ruta en un bosque con lámparas, aturdidas, agotadas, exhaustas de chocar con tanta luz. Y si te vas a dónde voy?.

Hercilia Gato 018´

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martedì 13 novembre 2018

Carta 1



El sol
I
Después de mucho tiempo te vuelvo a escribir, desde este punto efímero de la galaxia, desde este nublado lugar que refleja la parte más dura del sol. No había tenido tiempo, o mejor dicho, se adueñaba de mi la nada, la inapetencia, la indolencia y la rutina. Hay que ver que esas ias echan raíces muy dificiles en cierto tiempo, de arrancar. Se vuelven una hierba maliciosa, traeen plagas como el desprecio, y el desamor. Pero ya estoy aquí, abrazándote nuevamente. Libertad.

La luna
II

Vuelvo al amparo de sus besos, de sus labios cálidos, de su mirada tierna  que me agitó, me subió, me bajó, me hizo y deshizo, sólo con su mirada, sin tocarme más que el alma. Tú, el forastero astronauta que colonizaste mi corazón, yo, el suspicaz gato que se sale con la suya. Los gatos andan de calle y calle, no se quedan aunque tengan lugar dónde dormir y alimento para comer, se van. Contigo me quedé en la ventana, viendo cómo entrabas a la penunbra de mis soledades, de mis lujuriosos demonios que nunca se paciguan, hasta hoy.

Las estrellas

III

Las estrellas no caben en mis ojos, las menciono delicada y cursimente para que no se rompan, las llevo en la mano, son para tí, que reresaste de quién sabe dónde, que te apareces en mis sueños, que vienes y te vienes y te vuelves a venir en mi sexo. Que no digo dónde vas, no pregunto a veces, lo que debería saber, de dónde vienes, qué te gusta, ¿eres real?. Las estrellas son elementos gaseosos compuestos de varios químicos como nitrógeno, el hierro o el carbono, dice la definición más fácil. La más cercana a la tierra, es el sol. Yo estoy viendo diariamente esos cuerpos en mi vestido, en mis noches, desde que vienes al sueño, me visto con ellas, para ver si así te gusta y por fin te quedas.

Hercilia Gato 018`

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mercoledì 7 novembre 2018

La enfermedad


Ambos estamos enfermos,
necesitados, orillados a la distancia,
como  en un precipicio que se aferra a que se caiga,
entre los sonidos del tráfico, perdidos.

Angustiados por el dinero, estresados por el progreso,
¿Qué será de nuestra vejez?, ¿Qué será de las primaveras?
¿Qué será de las aves sin sus nidos en el manglar?.

Todo se me va,
como agua entre las manos,
No queda más que ausencias
del placer, de los besos entre el tráfico,
La memoria de lo inalcanzable.

Despierto, sigo enferma,
No he dormido casi,
Pero despierto buscándote,
ese es mi motivo para sonreír,
para creer.

Hercilia Gato 018´



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domenica 4 novembre 2018

Mendigos


Somos mendigos,
mendingamos amor en cada esquina,
besos y abrazos sin final,
buscamos en las nubes colores insólitos.

Mendingamos lo inexistente
que la ciudad nos traga y todos los días llueve,
mendigo tu presencia,
la busco en las esquinas.

En esa ciudad donde caminas, donde me pierdo sino me guían,
pero, si me guías a besos, recuerdo las direcciones,
las señales infinitas que me da tu cielo,
la parada de los metrobuses,
dònde queda Brasil y hacia qué lado
protestaba un señor por el lago,
dónde queda mi apellido y dónde bajo al metro,
doonde estaba, el Frente de Pueblos por la Tierra de Atenco protestando
en el monumento Revolución,
el día de la consulta.

Donde me calaba el frío, y donde me besaste.

"Yo andaba buscando la muerte, cuando me encontré contigo,
de ahí tengo el corazón, en dos mitades partido"...

Ando  ciega, buscándote en las olas,
creyendo que me salvo de las balas,
ando provocando la ira,
al buen humor, y al amor
de tus abrazos, tu cuerpo tibio que
me estrecha, que me  hace palpitar,
Tus besos,
creer en cursilerías,
¿creer? Creer!.

Tu cuerpo tibio,
mi frío en tu ambiente,
en Madero, en esa calle donde el
capitalismo hace que hasta los patos trabajen en la noche,
donde los perros piden coperacha para
pagar los sillones que destrozan,

Mendigo emociones, emocionarme, emocionarse, emocion-arte
Saber si el amor
existe,
saber si existes.

Ando detrás de tus ojos,
mendingando una luz,
para ver si así
regreso en un halo a tu ciudad.

Hercilia Gato 018`

sabato 3 novembre 2018

Infierno



Cada quien vive sus infiernos,
el mío, desde hace un año se llama depresión post trauma.

Vi el cadaver de un tránsito frente al ayuntamiento, ejecutado,
Los muertos no me espantan tanto como el llanto de los  hijos,
los deudos, su rostro de impotencia del hijo al lado del poli asesinado.

Escribí de eso, ese es mi trabajo, ¿no?
Pero al día siguiente no me podía levantar, lloraba y lloraba,
si alzaba el brazo, si alzaba el rostro, todo me hacía llorar.

Como hace años la fe se me murio, llamé a los médicos
que me rodean, dijeron: Tienes una crisis nerviosa, vete al hospital a urgencias.

Pero no pude, no podía caminar, tuve que esperar un día completo para calmarme
y después ver a la psic que me transfirió a la psiquiatra.

Unas cuantas sesiones, me sentí mejor, pero hace 2 meses, mi MF
me diagnosticó la misma, depresión. Me canaliza al neuro, cita de rutina,
me pide me someta a tratamiento.

La depresión también sonríe y se carcajea, se burla de
los conscientes, se ríe de su enfermo,
porque sabe, ya vive en su infierno.

Por eso reímos, por eso nos dicen, tan feliz que te ves,
échale ganas, ay, te haces, mientes. Y uno sólo sonríe.

Pero la información no debe parar, tampoco la enfermedad,
dìa que pasa me sale con nuevos síntomas.

Acepté que estaríamos conviviendo a pleitos cuando vi Desobedence,
Cuando la chica judía se acepta lesbiana y le pide su libertad a su  esposo, el futuro rabino.

Yo también pedí mi libertad. Tuve que hacerlo, tuve que
alejarme de un buen hombre para lidiar con mi infierno.

"El infierno está vacío, y todos los demonios están aquí", dijo Shakespeare.
Tenía razón.

Llevo meses así, llevo días que nuevamente intenté suicidarme,
sólo Rosa ha entendido mi grito de auxilio.
Soy ya el grito de Munch.

Soy los ojos azules y vacíos de Nahui Ollin,
Los ojos pálidos y abiertos de Modigliani.

¿Por què esto es un infierno?
¿Por qué me cansé de luchar?
¿Por qué esto es un sube y baja?

No me drogo, nunca lo hice, 2 veces me drogaron a la fuerza (nalbufina y rohipnol) y andaba casi muriendo.
Soy purista, no puedo estar al lado de quienes fuman marihuana porque
por mi eplepsia me provoca dolor de cabeza y crisis el sólo olor.

Sin embargo, si quieren fumarla, haganlo.
Aunque su consumo, mate a los campesinos
de la sierra guerrerense, que viven en la miseria
junto con sus hijos y quedan los pueblos
vacíos, pobres, de emigrar por la violencia,
por la pérdida de un hijo desaparecido, un padre asesinado.

Soy fuerte a diario, marcho contra las injusticias, reclamo, grito, escribo
por ese pueblo allanado y hostigado por los guachos.

Creo en la inocencia de los niños y mujeres que rayan amapola.
Sólo son víctimas.

Doy consejos, voy si me necesitan mis amigos, doy fuerzas,
pero desde hace meses, todo me duele más,
La violencia detonó mi inferno,
luego las cosas triviales la aceleran,
intento no morir, lo juro.

Controlarme, controlar el llanto, aún puedo,
pero como ahora, no puedo.

Ni el sexo puede salvarme del vacío al qu me caigo.

Extraño mucho la cama de hospital, las enfermeras sin encontrarme ya venas,
la comida sin sal, el acomodo ue hacen las enfermeras de la almohada.

Extraño es que sentía más cariño en los hospitales que en el hogar.

Desde que me caí y me operaron dejé la única droga legal, el cigarro, y tomar
clonazepam patologicamente, o tafil.

Extraño a la niña que me robaron, a ella la extraño más.
con su blusia verde con un conejo comiendo zanahoria y tirantes naranjas,
huarachitos blancos y short del mismo color. Sus 6 años.

La extraño reírse, que creía en un diosito y tenía esa ridícula muñeca
que rezaba el ángel de mi guarda, mi dulce compañía, no me desampares,
ni de noche ni de día.

Pero él se la llevó, la manoseó, la lamió, la amenazó,
y la suciedad nunca se fue. Tampoco su grito al diosito aparee llegó a
esos oídos. Los dioses tienen cosas más importantes que atender.

Creo fue la última, o de las últimas y pocas veces que he llorado. Ya trato
de no hacerlo, porque las Balderas, somos machas.

La extraño, cuando ella se fue, supimos que los adultos son malos
y no se puede confiar. También murió la iglesia, dios, los dioses y los santos.

Los libros me salvaron, Fritz & Perls se volvieron mis aliados,
luego me presentaron a Pavlov y al menos, por unos años, el recuerdo se fue.

Luego llegó un monstruo que abrió la cajita de Pandora y el dolor regresó.

Pero ya es 2018, ahora la tristeza viene de todo,
de los muertos, desaparecidos,
asesinados, feminicidios,
de la miseria, de la explotación,
la pobreza de mis emociones,
el desplome de la bolsa,
el derrumbe de mis fuerzas,
el control ocupacional de las fronteras,
el ser humanamente ilegal,
el allanar comunidades,
el desmembrar cuerpos y
tirar cabezas amenazando a periodistas,

La muerte de Gabriel Soriano,
La muerte de Gabriel Soriano,
La muerte de Gabriel Soriano.

Convertirme en testigo, en miserable derrumbe de
edificios sin reconstruir por el temblor.

¿Por qué esto es un infierno?
Me encierro con llave en mi mundo,
en mi cabeza,
lo único que me calma son mis gatos y el mar.

Pero la pesadilla de la calle 13 la traigo dentro,
el infierno es aquí, y ahora,
y ni el amor o el sexo me están salvando.

Mi infierno se llama depresión.

SShhh...No llores.

Las machas y machos no lloran.

Hercilia Gato 018



venerdì 29 settembre 2017

Carta 15



Qué fea es la depresión, re escribirme para saltar, para enredarme, esta sensación de no poder avanzar, de que no ha nadie más que uno ahogándose, de que todo es espejiso. Vi los otros poemas y me sentí más triste. Sin ganas de nada más que llorar, no sé desde cuando tengo esta sensación, como si me hubieran partido en dos y no dejara de sangrar.  Empiezo a sentirme mal nuevamente, con ganas de llorar y no moverme, hastiada, sin ganas, más que dormir y encerrarme en mi cuarto con mis gatos, con Reporterito.

Estoy cansada de hacerme la fuerte, ser dura, muy dura, cuando en realidad soy más débil que la hoja de papel, que una pompa de jabón. No puedo estar así, pero siento que lo he perdido todo, hasta la dignidad. No tengo ganas de nada, sólo ganas de renunciar, es demasiada tristeza, mucha tristeza.

También es como hablarle a la pared, a una pared enorme de piedra, pero las piedras no sangran, no respiran, así que no pueden escucharme. Me escucho en mis silencios, en mis propias voces, pero en mí nada es calma. Ni siquiera estoy viendo los errores ortográficos, no tengo ganas de pintar, como me pidió la psic. Tampoco de escribir lo que sucedió en el día de reporterito. Me siento mal, me siento mal por no poder decir que estoy mal, porque no tengo ganas de escuchar esa sarta de mentiras de que todo estará bien.

Que las cosas van con calma, que todo se arreglará, estoy harta de la gente que dice que debes estar feliz, blablabla. Harta de eso, harta de hablar y en silencio y no ser escuchada. De buscar quién me escuche, y honestamente creo que sólo mis gatos me escuchan, y yo, en mi tremendo griterío interno. Estoy cansada, profundamente agotada y con ganas de solamente dormir. No estoy completa. Me estoy rompiendo. Pero nadie escucha, ni responde.

Hercilia Gato

martedì 15 agosto 2017

Romper

Voy a romper atavíos,
todo lo que me une a los muros,
todo lo que es vidrio en el cuerpo,

Y saltaré nuevamente al precipicio
como esa tarde que me enseñó un extraño
a perderle el miedo a las alturas.

Y salté, sin mirar ni pensar
que eran casi 5 metros de techo a techo,
y así perdí el miedo.

Otra vez, saltaré sin paracaídas, y seré feliz
con este volcán en las entrañas.

Hercilia Gato 017

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


lunedì 14 agosto 2017

Vacío




Desde el vacío escribo,
desde el vacío objeto.

Le hablo al vacío, a la oscuridad, a las ostras,
al espejo de Alicia y al ropero desvensijado,
pero no tengo roperos, ahora que recuerdo.

Le marco al odio,
al resentimiento del eco que no responde,
nadie responde cuando uno cae,
cuando Alicia cae y el conejo corre presuroso
para que no le corten la cabeza.

A mi ya me cortaron la cabeza,
las ideas, el qué hacer o sentir, o decir,

El vacío tiene cuerpo esquizoide.

Yo he caído...

Pero despertaré de él


Hercilia Gato 017´


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Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


domenica 13 agosto 2017

En mi cabeza rondan mariposas




En mi cabeza rondan mariposas,
y a veces luciérnagas y libélulas,
En mis oídos cantan pájaros,
De mis ojos brotan cascadas cristalinas
Y de mis manos vuelven a nacer arcoíris.
No hay un minuto que no respire sin locura,
Donde me vengan las ganas de volar,
Tener el poder de la oblicuidad y tocarte.
Tampoco estoy teniendo cordura,
se me animan las alas
A gritar cosas empalagosas,
sucias, inmorales, pecadoras,
Se me antoja hacerlo,
pero luego recuerdo que debo esperar.
No sé qué tenga que esperar,
pero seré como una marea calmada,
el mar tranquilo que te moje.
Yo volví a ser quien era,
Pero porque me lo recuerdas,
O tal vez, una parte mía
ya quería volver a enloquecer
de tanta libido.
Por mi ventana naces, ente mis piernas estas.


Hercilia Gato 017




giovedì 1 settembre 2016

Entrada al eden

Entra en mí por sorpresa, 
Me posee y alza mi falda,
Penetra mi sexo con furia.

Gimo en el desvarío del gineceo y le
Vuelvo a chupar su verga...

Humores de calor, placer en mis entrañas...

Pero todo es un sueño...
Sólo está dormido, mientras
Agitada mojo las sábanas...

Y por eso, tardo en despertar
Porque sólo en el sueño,
Cede tu cuerpo a la orgía...

Hercilia Gato. 016'

Turbulencia

Turbulencia Hercilia Castro  La turbulencia de mis deseos,  La turbulencia de tu mirar, La turbulencia en la tormenta,  Vuelo en...