Hay
pasiones que no caducan, vuelven, no tenía idea – nadie la tiene-de que fuera a
volver una de ellas. A veces pienso que yo solita con mis palabras he
sentenciado mi vida a sucesos repetidos, a poemas que se vuelven carne, a
situaciones que viví antes, hace años, 15, 10, por decir menos.
Piel
de gato regresó, jamás me pasó la idea de que ibas a hablar, no en este
momento, o tal vez ante la duda de si hacía lo correcto, lo conveniente, fue
que me asaltó el furor a la memoria. La piel de gato que se me eriza ante
ciertos momentos como la incertidumbre de tu llegada.
No
había tenido noticias tuyas hasta esa tarde en que la monotonía me invadía, la
duda de si hacía bien las cosas o no, tal vez un presentimiento o el deseo de alguna
señal para decidirme a decir no.
II
Y
de repente la piel de gato se eriza, se contonea y desnuda todas las mañanas
esperando tu mirada, sintiendo en sueños tus besos por mi espalda, tu boca en la
nuca, sintiendo, sintiendo esa noche, esperando tu respuesta, tu deseo,
caliente el sexo con las ganas de que recorras mi clítoris.
Convertida,
nuevamente, en una gata en celo que te busca, como si no hubiera pasado el
tiempo, el momento en que dejabas al gato beber tu leche, tragarla, sentir el
sexo del hombre- tú eres ese hombre- esa locura que se monta en mis piernas,
atrás mío para hacerme maullar, o gemir, gritar de placer.
III
Re
escribirte en cada poro, porque tu piel no se olvida, o mejor dicho, los
lugares que nos hacen felices no se olvidan, tu cuerpo me hace feliz, me
embelesa, me fascina como cuando me pierdo nadando sobre un mar tranquilo,
olvidando que el mundo está afuera. Tu piel, que recorrería a nado mojándote una
y otra vez mientras me pones contra la pared.
Abres
mis piernas, entras con tu sexo furioso para hacerme tuya, doblarme, extasiar
mi psique, y hacer que mi vagina te escurra cálida por tu falo, tu sexo adentro
que me quema y me hace renacer.
IV
Piel
de gato se eriza, da vueltas sobre tu cabeza, pone su sexo en tu boca mientras
tu lengua lo desbarata y maúlla excitado,lame tus pezones, tu pecho, tu sexo,
hasta la última gota, hasta la última gota, te espera una y otra vez.
Para
re escribirte, no basta una vez, no basta el sueño, faltan los volcanes de tus
orgasmos en mi ser, piel de gato sueña, y te anhela mientras piensa: Ya pronto,
ya casi, estoy a punto de venirme, venirnos.
Hay pasiones que jamás mueren, una de ellas es comer, otra leer, y otra las adicciones, como el sexo. Aunque nunca he criticado a quienes tienen sus propias fijaciones, sus obsesiones. No he conocido alguna que sea rara, si acaso, aquel que se comía su semen. Cuando platicaban compañeros de cuáles eran sus vicios, por lo regular hablaban de alcohol, mujeres y drogas, yo contestaba que mi vicio era otro, sin decirlo tal cual.
Nunca fui de novios por motivos crudos y por aburrimiento, me aburría terrible en la secundaria lo de escuchar de novios cuando yo sólo quería leer y hablar de política, de ciencia, de enfermedades, de otras cosas y mis compañeros odiaban leer.
Las fantasías sexuales iniciaron después de tanto libro, mi ideal de hombre era un guerrillero como el Che y vivir con él escondida en las montañas, así como Arlen Siu, o un intelectual, tenía un diario donde la persona que se me acercara debía tener, mínimo, 210 requisitos a cumplir, con el paso del tiempo bajó a 120, 99, 90, 72, 60, 54... Hasta que me di cuenta no hay hombres perfectos.
O bueno, sí los hay, son tan perfectos que si una comete errores, ellos creen no los mereces y se esfuman, yo como buena imperfecta que soy, no he logrado vivir con un perfecto.
Pero la gula y el amor, el café, el mar, así como los gatos y libros, han sido dos de mis vicios, afortunadamente mi genética ayuda y no subo demasiado de peso, más que cuando estoy en pareja, porque es verdad eso de que uno se la pasa preguntando qué vamos a comer.
II
Hubo una vez en que me dio por hacer platillos de alta cocina, andaba con un abogado que después fue funcionario de medio pelo, llegué a su despacho con unas croquetas de cangrejo y salsa de lima. Se encontraba con dos de sus compañeros, estaban encantados con el platillo veraniego. Al terminar los bocadillos salieron y nos dejaron a solas. Obviamente terminamos en su sofá cogiendo. No sé cuanto tiempo duramos, tal vez algunos meses, hasta que me aburrí. Sólo era sexo, no más.
En una de esas conocí a su hermano menor de pura casualidad, era casi de mi edad, unos 25. A veces salíamos, se creía demasiado porque su hermano tenía un puesto más o menos importante. Soñaba con que el hermano le diera un puesto de achichincle.
En alguna ocasión nos fuimos varios del H. a un Frogs en Ixtapa, la comida totalmente dirigida al paladar estadunidense. Sin sal, insípida, sin picante.
Mientras todos se emborrachaban yo me aburrí y decidí salir, recuerdo llevar una blusa de terciopelo azul marino transparente y un palazzo blanco.
Fui al baño y las chicas que más había eran "niñas bien", vestidas a la moda y aspirando rayas de coca, una de ellas llevaba el polvo en un dije, parecido al de Sara Jessica Geller (Buffi, la caza vampiros), que usaba en la película Juegos Sexuales, donde el protagonista es Ryan Phillip*. Yo sólo me pinté los labios y salí por un lado del restaurant que daba a la playa, me fui a caminar cuando en eso Brun (le pondremos así porque no recuerdo su nombre), me alcanzó y me acompañó a caminar, recorrimos desde el Frogs hasta casi la entrada de la playa en Ixtapa. Caminar de noche en la arena es lo mejor.
Obvio que el cachondeo inició, pero cuando vimos, sólo había unos riscos enormes donde podíamos ocultarnos, nos desnudamos y me empezó a coger sobre una roca enorme. Recuerdo su esbelto cuerpo moreno y el frenesí que pusimos sobre esos riscos. Ha sido de los lugares más incómodos, inténtenlo mejor en la arena o adentro del mar. Al final nos vestimos y terminamos acostados en unos camastros de uno de los hoteles. Viendo el cielo sin estrellas, y sin promesas de vernos nuevamente. Me llevó hasta la carretera a tomar un taxi. Y desaparecí junto con la noche.
III
Ya he referido la causa de mi actitud. Pero creo que el descubrimiento de la sexualidad ha sido algo importante. El sexo puede ser lo más sublime, o también horroroso. Y algunas situaciones pueden modificar el comportamiento, como un abuso sexual, pero no soy psicóloga ni psiquiatra, así que le dejo esa parte a los terapeutas. La psique es una de las partes más emocionantes e influyentes para gozar o sufrir el sexo.
El sexo, la sexualidad mejor dicho, es como cuando comes un chocolate por primera vez, hay quienes odian el sabor, otros disfrutamos sentir cómo se derrite en la boca lentamente, sentir el golpe del sabor en el paladar y la sensación placentera. Yo casi no como chocolates, por la epilepsia lo evito, y porque no sé comerlo moderadamente.
Disfruto las sensaciones, ese explote del cuerpo, y no me refiero al orgasmo, sino todo lo previo. El flirteo, el juego, todo eso que hace explotar al final en un orgasmo imperecedero, brevemente eterno.
IV
El barco
No había más qué hacer que una invitación a una fiesta en un yate. Obvio que una fiesta son más de diez, al menos ese número. Pero cuando llegamos a la Marina, a eso de las 10 de la noche (que también habían prometido saldríamos a pasear en la embarcación), no había más que un yate con un tipo esperándonos a las tres amigas que fuimos a pasar el rato. Cuando vi al tipo, un hombre pasado de los 50 años,aunque decía tener menos, luego luego pensé que nada de lo anunciado iba a ser.
Tal vez fue que pasó la idea de que si ya estábamos ahí, lo de menos era matar el tiempo. El tipo dijo que la gente iba a llegar, pero ninguna de las tres creyó eso. Mientras más rato pasaba, nadie aparecía. Ami y Ali (permitanme llamarlas así) tomaban cerveza, luego pasaron a los tragos, yo no salía del refresco. El tipo, que era un viejo experimentado, cambiaba de música y contaba chistes corrientes o hacia mofa de una de mis amigas que ya tenía novio pero no fue a la invitación.
Todo iba en un tono aburrido y no sé en qué momento ni si fue idea de Ali o de él, de que jugaramos a la botella, de prenda. Poco a poco salían las ropas, y cuando vi, los cuatro ya estábamos desnudos, el tipo no se inmutaba porque a pesar de su edad, su cuerpo era firme y bronceado, muy bronceado, aún recuerdo un collar que traía, de esos playeros, una cuerda con una piedra. No supe en que momento nos calentamos tanto que estuve a punto de ir con Ali y el tipo al camarote, tal vez que no me gustó tanto o una intuición. Ami también se quedó afuera, por el novio. Al final, me vestí y salí a caminar en busca de un taxi. Menos arrecha, y más incrédula de lo que en un momento puede suceder.
V
Nunca dije que te amé porque no lo sentía así, me urgía volar, irme, aunque al final fuera a costa de mi integridad física y mental. Tenía 19 y tu 40.
Mentiría, de decir que no hubo ratos alegres, amenos, que no me atraías lo suficiente como para no meditar y quedarme contigo esa noche en tu casa, entregándome, dándote mi inexperiencia y juventud, despertando en la madrugada gritando a mi padre, asustada, temblorosa en una cama extraña sabiendo que con ese momento, lo iba a decepcionar, cuestiones sociales, machistas que hay en los pueblos.
Pero lo que sí lograste siempre fue hacerme venir como no había pasado al inicio, y que descubriera, ese lado exhibicionista. Contigo fue amar la calle, la banqueta, disfrutar tener sexo en un baño público, o en un auto con el chófer viéndonos.
Coger en tu consultorio mientras América tu asistente se daba cuenta, todas querían contigo, pero fui yo a la que elegiste como una presa,como un leopardo tras la gacela más joven. Yo no me sentía en ese entonces tan guapa, fue tu terapia la que me convirtió en lo que ahora soy. Recuerdo la vez que me quitaste la ropa y en tu espejo me pediste me mirará, que viera lo sexy que era. Eso, cambió mi concepción de mi cuerpo, y luego bajaste con tu lengua a chupar mi sexo, mi clítoris ardiente.
Después de que concluiste la terapia, comenzaste a venir a casa, a verme, a ganarte a mis padres con tu labia de conquistador. Una vez hice un pastel, estaba llena de harina en la ropa, mi sobrina me dijo que me arreglara porque ibas a llegar, pero decidí me vieras tal cual, sin maquillaje ni arreglar. Otro día salimos a la cancha, me dijiste que me amabas, me preguntaste lo mismo, y soo guardé silencio.
Y así fue hasta el día que me quedé en tu casa y me hiciste tuya, temblaba entre el placer y el miedo de no llegar a casa, al fin y al cabo, aun era hija de familia. A media madrugada, desperté gritando asustada, gritándole a padre. Luego, regresé a casa, y dijiste querías nos casaramos, pero yo no quise. Y coenzamos a vivir juntos, hasta que un dia entré a tu casa a buscarte y estabas desnudo, te vi así por la ventana, ya me habías dicho que eras adicto a la nalbufina. Tu ex, una enfermera gorda y cuarentona, me recibió a insultos, saqué mis cosas y me fui a vivir a Acapulco con mi hermana, dolida en el ego.
Pero lo hiciste otra vez, me llamabas y me mandaste un diario diciendo que me extrañabas, que te perdonara. Al final, fuiste por mi, y vivimos casi tres años en La Puerta, en esas casas Geo, aún recuerdo la calle, Pensamientos, número 18. Y ahí salieron tus demonios,y el sexo imparable, la vecina nos odiaba por tanto escándalo que hacíamos. Luego un día me diste a probar el rohipnol,me lo inyectaste vía intravenosa, la sensación ha sido de las mejores, duré horas caliente, no parabamos de coger, el problema fue que al bajón, dormí más de 18 horas seguidas.
Lo malo, tu adicción, alcoholismo, celos y golpes, mataron hasta el buen sexo. Pero el exhibicionismo, no lo pude dejar. Confieso durante años te odié por matar mi idea del y fueron felices para siempre.
Y que he tardado en terminar este capítulo, pero todo tiene final, y agradezco los ratos uenos, el que hicieras mi autoestima mejorara, ser la mujer sexy que me faltaba ser. No, ya lo dije, no todo fue malo, y después de tantos años, aunque no te ame, te perdono.
.......................
Hercilia Gato 022´
<a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by-nd/4.0/"><img alt="Creative Commons License" style="border-width:0" src="https://i.creativecommons.org/l/by-nd/4.0/80x15.png" /></a><br />This work is licensed under a <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by-nd/4.0/">Creative Commons Attribution-NoDerivatives 4.0 International License</a>.
Aún no me acostumbro a la rutina de Peterson, su trabajo de ir y venir, llegar en las noches después de sus jornadas, de sus largas caminatas en lugares inaccesibles. Los riesgos que corre en cada camino. La poca señal que nos comunica brevemente.
La lluvia celosa que nos deja a medio hablar. Nuestras rutinas son diferentes, yo cuido la casa, los cuartos, las plantas, el kinder gatuno, cuido mis espaldas de mis vecinos gandallas. El hace veredas de amor, viaja seguido.
Pero algo pasó estos días, ayer, le dije que le quiero y el contestó que también, "desde hace uuuuuu", pero que no quería asustarme. Ha de ser porque como siempre, desde el inicio soy real, odio mentir.
Pero amo cuando llega de sorpresa a casa, se da tiempo. La otra noche llegó mientras dormía, apenas reaccioné y abrió mis piernas, metió su lengua húmeda, tibia, hasta adentro, su calor me prendió, no me soltaba y no tuve más remedio que agarrar su cabeza y pedirle más, más, más, gemir hasta la sordera, porque creo le gusta sea escandalosa. No sé cuánto tiempo metió su lenguo y canto en latín sobre mi clitoris, yo me dejo llevar por su deseo, hasta que explote en su cara como cascada recién formada.
Luego siguió en mi, con su cuerpo esbelto, joven, firme, duro, tomando mis piernas alrededor de su cuello y metiendo su sexo duro, tibio, en el mío. "Quiero que me cojas", dijo. Y le empecé a acariciar su sex9, chuparlo, tener sus testículos en mi boca mientras disfrutaba, lamerlo de arriba a abajo, hasta subirme lentamente en él y empezar a danzar pegada, pegostosa ppr nuestros líquidos.
No sé cuántas veces lo hicimos, creo alcanzamos a ver los primeros rayos de sol mientras lo abrazaba y me pegaba a su pecho, mientras volvía a besar sus labios.
Su deseo me tiene trastornada. Al final, oyra vez le llamaron, se va. Pero este deseo parece infinito, ojalá.
Le dije que lo quiero, honestamente, él igual. No le puedo pedir más, pero ya le dije, que mientras desee, le puedo dar estos momentos. Aunque, de seguir así, como soy. Igual y en un momento de sentimiento, me enamoro desquiciada de Peterson.
Aunque aún no sepa a dónde va esto, ni qué piensa él, igual es sólo nuestro deseo, pura arrechera, decimos los costeños........
Peterson ha aparecido como una luz que se cuela en un calabozo, como felino ágil a la espera de su presa, así, de repente. Puedo decir que me ha sorprendido. Tal vez sea que hay luces que llegan cuando menos lo imaginas para sacarte de la obscuridad, del limbo.
Pero Peterson ha sido necio desde el inicio, aparece cuando no lo espero. Y llegó, debo decirlo, en medio de un luto que apenas asimilo, que parece más bien un desierto cuarteado por una extraña lluvia. A veces sale, a veces no. De igual forma, los muertos no se van, todavía.
Tal vez la diferencia de Peterson es su insistencia, saber de mi, en estos momentos, cuando no tengo muchas ganas de jugar.
Le he dado lo mismo que a todos, una fantasía. Aunque su habilidad fue ser directo, la mía ha sido la de tratar de escabullirme y alejarlo, echarle agua fría como a un gato, es eso, un pequeño gato insistente que pide mi atención!.
Su otra habilidad es ser un lector curioso, hemos platicado bastante de los personajes que aparecen en una que otra historia, me gusta eso. Dice que debería darles nombre, porque tanta inicial es confusa. Aún no me decido.
Peterson es joven, él dice que es un pervertido, me cuenta una historia de su vida, le digo que la escriba en un blog, reímos, su risa es escandalosa como una cascada que cae en una carretera solitaria por la madrugada.
No tuvo desparpajo desde las primeras horas en preguntar sobre mi vida, quién soy (buena pregunta, a veces ni yo sé), traté de ahuyentarlo siendo grosera, pero su curiosidad me pudo más. Le he dado llave de la casa, así, sin más.
Ayer llegó sin avisar, ya estaba dormida cuando sentí su presencia, su sexo entre mis nalgas, la fuerza de su pelvis, el olor dulce de su piel, su sexo, duro, grande, que me coge sin consideración, me atrapa, yo sólo me dejo ir, gimo fuerte de los orgamos que me provoca.
No hay nada que lo detenga, sabe que me gusta, que lo deseo, que mientras exista este momento, todo puede ser, yo ahora sé que lo quiero en mi cama, que me gusta su semen y sentirle adentro, tan adentro que me deja adolorida de las piernas, sonriendo.
Peterson me ayuda a dormir, pero sé que al amanecer regresaremos a la rutina, él a su trabajo, y yo a esperar, esperar es mi actual trabajo.
Es esta la muerte de las grandes escritoras y poetas? Tan dolida y destruida como la puta humanidad?.
Pensaba, tal vez, en un mejor final, una vida como Atwood, o la de Harry Potter, Sefgovich o incluso,
Una sublime muerte como la de la grande Almudena Grandes.
Incluso hace días me vi como Jamiko, solitaria, pero feliz con sus gatos. Un bello personaje.
De ningún modo pensé sería así, como hoy,
Que me duele tanto la humanidad, ser humana y civilizada.
Ya sabía yo que me había encontrado, sólo sigues la vida con la premisa del conócete a ti mismo, pero yo ya me conocía, dolorosa, patética, demasiado enferma y humana para sobrevivir.
Me he conducido conforme a las reglas, los parámetros sociales, siendo buena ciudadana, tratando de pagar mis deudas, conforme a derecho y lo que establece la ley, porque hay que respetarla, ajá.
No hacer daños a terceros, ser buena persona, intentarlo, intentarlo, intentarlo...
También creyendo en los ideales de la búsqueda de justicia para los otros, solidarizandonos, decía Monroy.
Exigiendo justicia, levantando la voz ante los abusos del Sistema, las injusticias (valga la redundancia) de la hidra capitalista, de los grandes consorcios trasnacionales, la corrupción, contra el neoliberalismo, protestar por el bien y para el bien común.
En realidad, esto de que te hallas a ti mismo, lo jodido es cuando ya te conocías, aceptarlo.
Ya no digo nada, ya no pido nada, estoy cansada de hablar y hablar y pedir ayuda, si acaso, unos minutos de ser escuchada.
Tampoco quiero un hipócrita te sientes bien, o un quieres hablar? Ya no, ya no lo espero, me cansé de esperarlo.
Pero estoy extenuada.
Creo ya estaba muerta desde aquella noche, aquella lluvia, aquel día, aquellos aquellos que se quedaron en la memoria.
Sólo me mantienen mis gatos, nada más.
También estoy cansada realmente, y esto sí sería mi actual reclamo, del debe de, de los hombres y mujeres que pasan por esta casa opinando de qué coños puedo hacer con ella, lo grande que es el terreno, viendo y envidiando con morbo en la mirada que no pueden ni quieren disimular.
O las opiniones de que hay más alternativas, más opciones.
Qué carajos les importa la vida ajena? Nadie pidió su opinión, ni la queremos.
Sólo me apuran mis gatos, quién los amará tanto y dará su vida por ellos?.
No sé en qué momento fue que cuando vi, ya había pasado más de un año de que mi lista de aventuras, amigos y amantes asiduos creció y creció, y se convirtió en una vorágine de lujuria. Pero también, de emociones encontradas, no recuerdo bien en qué momento conocí a Be-Be, y nos involucramos en una relación.
Pero como le decía a Am, yo estaba en la tónica de que todo era sexo y nada más, huía de los compromisos y lastimaba cuando sentía un dejo de cariño. Para mi todos los hombres eran unos patanes que se dejaban llevar por sus instintos. Con él no fue así, cuando me di cuenta, ya estaba enamorada de él, pero nunca se lo quise decir, diario era estar con él, o casi, porque a veces se ocupaba y dejábamos de vernos por su trabajo una semana o más, pero diario nos mandábamos mensajes.
Fue el primero al que le mandaba las canciones más cursis. Sólo he hecho eso dos veces. La segunda con doble E, aunque ahora me ha de seguir odiando por ser honesta con él. Be-Be compartía casi los mismos gustos musicales conmigo, todo iba bien, ya lo he definido como mi remanso de paz, pero las cosas se descompusieron cuando una noche me pidió en su departamento que ya no me fuera de su lado. Eran como las 4 de la mañana y yo, salí de su cama casi corriendo, como gato que le echan un balde de agua fría.
Así íbamos y veníamos, no recuerdo cuántas fantasías le cumplí, ni cuántas veces rompimos y regresábamos. Supongo sabía que en esa libertad que me daba yo le iba con otros. Como aquel empresario fifi que un día me dijo si quería un raid, había salido de una reunión de artistas, y me fui con él en su carro último modelo y, para variar nos fuimos a coger a un motel. Él tendría unos 60 años, aunque por otra persona supe que era más grande. Sin embargo la pericia y habilidad que tienen los mayorcitos dejaría un poco atrás a los treinta y veinte añeros. En un descanso me puse a dibujar, siempre he tenido la maña de llevar conmigo mis colorcitos y libretas de dibujo, por si me aburro en alguna reunión o foro, aunque a decir verdad, retengo más los conceptos e ideas al dibujar que al escribir. Él estaba maravillado con un rostro gitano que había dibujado antes, le vi la intención de pedirmelo, pero no a cualquiera le doy mi arte, tengo que sentir afecto por la persona y ver que valen la pena para regalarles algo, y a veces me equivoco.
Al salir del motel me dejó cerca de casa, nunca permití que me dejaran hasta la puerta, mi vida secreta (casi), era mía y nada más. Quiso pagarme pero yo no lo dejé. Fue hasta la segunda vez que nos vimos que insistió, me negué, pero me convenció al decir: Tómalo como un regalito que te quiero hacer. Habrán sido unos mil 500, por sólo darle placer dos horas, siempre debía llegar a tiempo a su casa, con su señora fifi gorda y anciana, la conocí en un evento en que sin querer nos cruzamos y me la presentó. Bien vestida y llena de perlas y maquillaje.
Alguna vez, con sus regalos compré la despensa y zapatillas nuevas, mi madre me preguntó de dónde estaba sacando dinero para comprar tanto, yo siempre dije que de mi sueldo del ayuntamiento, una total mentira porque la quincena era una porquería, tres mil pesos menos los descuentos.
II
Yo crecí en una familia hermosa, disfuncional, pero hermosa a su manera. Fui privilegiada al tener educación y cultura, mi madre era bióloga, mis medios hermanos un médico, dos profesores, un ingeniero mecánico y una química, mi padre era poliglota, hablaba alemán, inglés, un poco de italiano y francés, además de que era lector asiduo. Y los libros, esos nunca faltaron en esta casa, menos la comida gourmet, hasta antes de los 90,de la de valuación de Zedillo, los pescadores tenían mariscos y pescados casi gratis en sus casas, la vida en la Costa era más pródiga y buena, después, todo cambió.
En casa nunca faltaron las buenas charlas, así como las discusiones y escándalos de padre y madre. Pero en los buenos ratos, la política, hablar de socialismo, marxismo, lucha social, la guerra sucia de los 70 y la persecución a estudiantes por parte eel perro Figueroa, y la lucha de Lucio, los copreros, nunca faltó. En esta casa siempre nos asumimos de izquierda, y casi ateos. Mi madre a pesar de creer, rezaba a solas pero jamás nos dijo de ir a misa, a veces, iba a las misas de algún vecino fallecido, pero no recuerdo nos haya obligado a creer. De hecho, mi hermano el ingeniero y mi hermana la química no creen en nada y ella no le enseñó a sus hijos a rezar. Mis otros hermanos hasta más grandes comenzaron a ser creyentes. Mi padre creía en Zeus, Zeus era su dios, y los cuentos infantiles que me contaba, eran los enredos maritales de la mitología griega, las infidelidades de Zeus, los celos de Hera, me hizo amar a los griegos en toda su mitología, mi madre que sabía un poco de latín me enseñaba etimologías grecolatinas, también a leer bien, por leer bien entiéndase comprensión lectora, énfasis, entonación, modulación de la voz y respeto de las comas. Era maestra disidente y luchadora social. Mi padre me enseñaba inglés, y me regañaba por no usar el acento británico, no le gustaba el inglés estadunidense, yo le debatía que tenía que actualizarse con los anglicismos y diferentes acentos.
Aquí en esta mesa pintada de gatos también se hablaba de sexo, enfermedades crónico degenerativas, prevención, estudios médicos y de mi epilepsia. Nunca percibí tabúes al respecto, media vida o más la pasé viajando a la Cdmx para ir a hospitales, incluso, pasé por el psiquiátrico infantil donde fue que diagnosticaron mi epilepsia, la doctora Ruiz. Después me canalizaron al Instituto Nacional de Pediatría, antes IMAN (Instituto Mexicano de Atención a la Niñez). Poco a poco fui conociendo diferentes enfermedades, una vez íbamos afuera del INP y vimos a un niño con exoftalmia, mi madre me dijo con toda tranquilidad el nombre de su padecimiento y que era normal, su manera de hacer que no me impactara y entendiera que toda enfermedad por más rara que sea es normal, ha sido una de sus enseñanzas más bellas y humanas, a pesar, que a veces tuvo que ser estricta con ella y conmigo. Lo mismo hizo la primera vez que vi a una nena con hipotirodismo (enanismo), poco a poco crecí con términos médicos, preguntando a mis hermanos la explicación, decía mi sobrinito consentido (de 33 años) "Herci, tú eres una mujer por qué, todo lo preguntas". Y sí, a veces me han regañado por usar demasiado la mayeutica, pero a ml me gusta entender, analizar, cuestionar, saber y ser curiosa ante los humanos.
Recuerdo que a los 8 años mi madre muy seria me explicó el ciclo de la menstruación para que no me espantara, como algo natural y no verlo con risitas y tabú. Me explicó también cómo se da la fecundación y la biparticion de las células, el cigoto, el embrión, la formación del producto, cuándo es un feto y cuando ya es un humano. En la casa de Acapulco recuerdo había frascos con formol y fetos de animales y uno humano, jamás me espante. También libros de biología, enciclopedias médicas, discos de acetato y todo un mundo científico por descubrir, cine, mucho cine y mucha buena música y arte.
III
No sé en qué fokin momento mi padre y madre decidieron que viviera aquí en Zihua, supongo fue la amenaza de mi padre de quitarme de madre y no dejar me viera más, quiso que se dedicara exclusivamente a cuidarme. No imagino 3l dolor que sufrió al renunciar a ser consejera universitaria de la UAG, cuando sí era Universidad Pueblo.
Pero su devoción a cuidarme y lograr que no quedara como era el pronóstico en una silla de ruedas o sin poder hablar, o retraso mental, son lo que jamás podré pagarle y agradecerle también a Padre.
Como hija única y rara, la única niña con que jugaba cuando iba a Acapulco era mi sobrina, le llevo 3 años solamente. Nuestros juegos eran de lo más raros u chistosos, cuando creces con adultos tu mundo lúdico es otro. Recuerdo mi ex cuñado tenía su enciclopedia de dermatologia, y cuando nos dejaban solas jugábamos a espantarnos viendo las fotos de las dermatosis, elefantiasis, soriasis, sarna, la idea era decir qué teníamos, y al final cerrabamos el libro llenas de miedo.
También jugábamos a ganar en enfermedades :Tú tienes herpes, tú tienes gonorrea, tú tienes chancro, tú tienes sífilis. Ganaba la que decía la peor enfermedad. O jugábamos a brincar la cuerda cantando una canción estúpida qie no sé dónde o cómo inventamos: Queremos comer, queremos comer, sangre coagulada, vómito caliente ". Aburrirnos con tanto libro y caso clínico, jamás!.
IV
ERAN los 80 cuando mis hermanos se conmocionaron al saber de la muerte de uno d3 sus amigos por Vih-Sida. Era muy niña cuando los vi llorar, al parecer, su amigo al saber el dx se dejó morir, o se suicidó. Fue un golpe para todos. Desde ahí, hablar más con nosotras de cuidarnos, pese a que aún no iniciabamos nuestra vida sexual.
Anticonceptivos, prueba de Eliza, VDRL, condon, herpes, clamidia, embarazos no deseados, las clases de salud sexual y reproductiva no cesaban. Recuerdo cuando mi sobrino tenía 13 o 14 años, fui yo quien le dio sus primeros condones, aconsejandolo siempre d3 no 3mbarazar a nadie, no contraer enfermedades o infecciones de trasmisión sexual.
Luego al ya trabajar de administrativo en un Centro de Salud y al participar en los talleres y sensibilización a personal médico, luchar contra la discriminación a las personas viviendo con Vih-Sida, al rededor de mis 25,26,la toma de conciencia de tener sexo con responsabilidad se fue afianzando en mi cabeza. Varios amigos queridos murieron de esa enfermedad.
Y debo agradecer a mi amiga Eva y mi ex jefe el dr Ade, de estar de apoyo en el extinto Oportunidades. Cada mes se les hacia chequeo a las madres y niños, se les daban pláticas de anticonceptivos, se les aplicaban la toma de pruebas de diabetea, o la toma rápida de Vih-Sida.
También, estar unos meses en archivo clínico, conociendo las compañeras sexoservidoras* que iban mes a mes a revisión, hasta que llegó el narco a adueñarse de los prostíbulos y prohibieron se les revisara. Y la mejor experiencia, ser parte de la comunidad LGBTTTIQ y apoyarla desde la organización Amigos de Jesús AC. Como peripdista también, cada que nos vemos nos abrazamos, conocemos nuestro trabajo y saben me asumo una de elles, bisexual.
V
MI consciencia de mi derecho sexual y, a la vez, no sé si definirla sexo patología, comenzó antes de los 24 como he contado, con previa advertencia de una familia de médicos.
Sin embargo caer en el Limbo de la lujuria, primero por hastío y después por nymphomaniac, ha sido una de las mejores libertades que he ejercido y defendido. Como le decía a Erre, siempre haciendome estudios, siempre yendo al gine, siempre el diu, siempre el condon, a excepción de pocas veces sexo de alto riesgo, siempre, obligatorio, la prueba rápida de vih-sida.
VI
Lust
Cuando conocí a E, sólo lo veía como objeto sexual, el tiempo que duramos no tuvimos exclusividad, ya lo he contado. A mi sólo me interesaba coger, tener orgasmos u matar el aburrimiento. Igual que Be-Be, nunca hasta ahora que le he pedido perdón por herir sus emociones, no quería involucrarme y cuando sentía amor, mataba eso, engañaba, heria verbalmente, humillaba. Todo, para no sentir absolutamente nada.
Mi vida los 3 años en el ayuntamiento y casi 3 en el Centro de Salud, era tener sexo y ya. Hace poco un amigo me dijo que aun recordaba el buen sexo que teníamos, pero también, que previo al acto ponía reglas, usar condon, no violencia, no sexo anal, ni nalgadas. Yo no recordaba eso, pero a veces era muy fría.
VI
Una vez, en una inauguración de un famoso resort en Ixtapa donde estuvo el gobernador Zeferino TorreBlanca Galindo, y que no fui invitadabpor la prensa chayotera, sino por Ek, una chica rusa que en su tiempo libre enseñaba solfeo y pintaba, llegué a la inauguración.
Lujos innecesarios, luces, fuentes, y una hermosa carpa llena de canapés de salmón, caviar, ostras a la Rockefeller, conchas con vieras (callo de hacha) gratinadas, trufas, una gran fuente de chocolate, pastelillos, vino, champagne, jamón serrano y salmón con melones. Mis compañeros avorazados se servían como si no fueran a comer eso otra vez, a cargo, obvio, del erario. Aunque confieso yo sólo me incliné por las ostras, unos dos canapés, el salmón y una trufa, y una copa de champaña. Ahí estaba Zeferino y sus cortesanos aplaudiendole, yo sólo observaba cuando un señor francés se me acercó curioso de lo poco que había tomado. Me halago por mi buen paladar, yo sólo sonreí, aburrida y con demasiada información que no recuerdo si envié a los "corrillos" de la Jornada Guerrero. Aún no estaba como periodista 24/7.
El messie me invitó a su departamento en otro resort de lujo, dije sí. Era un departamento muy amplio, de buen gusto, con una vista a toda la playa de Ixtapa. Terminamos cogiendo y me pidió mi número de celular. También me invitaba a cenar a lugares lujosos y me daba "regalos". Yo sólo me divertía. Dejamos de vernos cuando extravié mi celular. Vivía solo y quería fuera su amante, pero yo me negué. Esto era sólo sexo. Tal vez, si hubiera aceptado más regalos, tendría una casa en Ixtapa, u otro lugar. Pero la libertad no se vende, no se compromete, menos el cuerpo de una mujer. Igual, y he pecado de tonta.
VII
Pero no sólo me la pasaba así, tambien estaba metida en todas las luchas sociales, me escapaba del aburrido ayuntamiento y su ambiente corrupto, a excepción, honrosas personas.
Al iniciar en el periodismo, fue por hobbie, porque una amiga comunicadora me dijo le gustaban mis textos, ahí empecé a escribir crítica política.
Nunca imaginé que volvería a la ciudad donde se fraguó la conspiración para darle libertad a este país. Años de no pasar por esas calles.
Tampoco imaginé que estaría en esas calles legendarias, y menos en tu casa, que llegaría por fin hasta ti, después de años de correspondencia y mensajes. Tus cartas eroticas y ese placer que recorre mi cuerpo al leerlas, tus fotos.
Pero ahí estaba, con un nítido paisaje en tu cambiante ciudad. Recién bajé del camión y caminé muy poco para llegar a tu hogar, voy tranquila, disfrutando el lugar porque espero encontrarte.
Tu casa es muy amplia, de paredes y techos altos, con un largo pasillo donde tus plantas y flores de ornato parecían disfrutar el fresco viento, toda de blanco para transmitir paz, un gran patio, tu jardín. Y ahí estás, recargado en uno de tus muros, como esperándome, listo para mostrarme tu estudio cuando en eso llega tu amiga (la llamaremos Vik), una chica muy guapa y elegante, se acerca a ti para marcar su territorio y mirándome de abajo arriba. Lleva un conjunto de pantalón acampanado y blusa de manga larga color blanco, vaporoso, que marcan su torneada silueta y hacen juego con su blanquecina piel y cabellos negros.
Tú siempre de buen gusto y casual, con un suéter beige y pantalón de vestir color crema, tenis blancos. Casi todo va en los mismos tonos, a excepción las vigas del techo color caoba y tus fotos en los pasillos, las esculturas de cuerpos desnudos en piedra, detalladamente marcados los rostros, todos los detalles.
De reojo veo que te encierras en el estudio con Vik, pero no me importa más que recorrer tu casa, los pasillos, la azotea desde donde se miran casas del mismo estilo, y ese cielo tan claro que casi toco con las manos. Todo está ordenado, no como la caótica de mi casa, aunque , tengo mi orden dentro del caos.
Tal vez fue el placer de sentirme adentro de tu mundo lo que me hizo llegar a ti, o las ganas reprimidas, o la curiosidad. Como sea, ya cuando vi estaba adentro del estudio contigo, tú totalmente desnudo, esperándome erecto, desde hace mucho, y yo atónita, maravillada de tu belleza. Cuando me di cuenta, mi blusa y pantalón caían al suelo.
Me posees frenéticamente, me dejo doblar por tus ganas, me recorres con tu lengua de abajo arriba y exploto en tu rostro. Una y otra vez estoy en ti, sobre ti, somos una marea, caballos galopando libres como los de tu escultura. Te beso todo, tu torso, tus brazos, tu sexo ardiendo por mi, para mi, y nuevamente me llenas de ti. No dejo de pensar que eres una belleza. Ni siquiera el cansancio de los orgasmos nos detiene, cogemos como esperábamos hacerlo, como si fuera la última vez que estemos juntos.
En algún momento pensé qué rayos hago aquí, pero tu sexo y deseo me hacen olvidarlo, y solo basta mi sexo ardiendo contigo. Me pones de espaldas, me atas de los brazos con una mascada negra, estoy en cuclillas y me disfrutas chupando mis sentidos, tu sexo implacable en el mío, escurro de ti, tu semen que me complace. Adentro, en mi espalda, en mis labios. La tarde comienza a irse.
Pero todo es inicio y final. Nunca es nada para siempre, apenas lo comprendo o después de descansar nuestra locura, las ganas de tiempo acumulado buscándonos. Nada es para siempre, apenas lo comprendo, y lo acepto.
De repente me llaman al cel, ya tengo que irme, salgo presurosa y apenas me visto bien en tu pasillo. Vik está afiera, enojada, mientras me visto te reclama, pero no la tomas en cuenta.
Voy corriendo a alcanzar el camión de la excursión, apenas y llego a tiempo a la terminal mientras la gente ya está arriba. No me percato que vas detrás de mío, corriendo también, como si no quisieras terminara nuestro día. La gente desesperada que quiere irse, cuaneo llegas al andén y me jalas del brazo. Yo llegando tarde, ya es mi sello personal.
Me tomas por el brazo y te sigues viendo tan bien con tu Jersey que me hipnotizas, me halas a ti, y me das un beso largo y profundo, me pierdo en tu boca. Somos ese final cursi de película,mientras arriba del bus los pasajeros gritan desesperados y molestos al unísono: Vámonos!!.
Nos despedimos sin ganas de soltarnos, como si alguna vez fuera a volver este día en que por fin, fuimos locura y pasión descomunal, extrañeza, belleza, la gran belleza. Como si este día fuera a regresar, extasiante, sublime, frenético, salvaje, magnífico, mojado de nuestros líquidos impasibles y deseosos de otra vez.
Subo al autobús, viendo tu sonrisa a lo lejos, dulce y perversa, albergando nuestra complicidad, que haya otra vez.
Confieso desperté alterada, con esa humedad entre mis piernas, y esa taquicardia post orgasmo, esa sensación de que el sueño fue real y tu cuerpo al lado mío, adentro de mi, aún.
Pero sólo fue eso, un sueño. Nunca imaginé después de tantos años mi subconsciente te deseara tanto, o que en mis fantasías eroticas ocupas un lugar. Ni tu cuerpo tan perfecto, una belleza.
Es cierto lo que dices, que la realidad puede ser distinta al sueño, pero ya vi y sentí tu cuerpo, y tú mi humedad.
Pero qué importa cuando lo onírico se hace real, que te pude tener y tocar.
Creo que mi calvario empezó a raíz de que F me dejó tirada en el suelo, no sólo fue la patiza que me puso, una de tantas, y gritar para pedir ayuda por primera vez, al pobre de mi padre anciano. Nunca hasta ese día, grité, no tenía por qué, pero sus golpes me mataron tiempo atrás.
La cosa es que después de que se fue y acudimos con J y madre al Ministerio Público a poner la denuncia y pedir la orden
de restricción, yo ya estaba bien muerta.
Pero comenzó una noche, después de andar brigadeando para la campaña del primer edil de izquierda en Zihuatanejo, que caí en esa nebulosa grisacea. Recuerdo salir muy noche, no quería llegar nunca a casa, no le veía sentido a las cosas, cuando por la avenida un carro se detuvo y un tipo cincuentón me dijo si me llevaba, dije que sí.
Y ahí comenzó, nos fuimos a un motel y recuerdo su fantasía de darme nalgadas, cosa que no me gusta, pero la idea era pasar 3l rato, tener un orgasmo y ya. Quería pagarme, pero yo rechacé el dinero, no era mi idea, sólo quería matar el hastío.
X me dijo un día que yo no sonreía, que parecía falsa o como sino tuviera emociones. Pero la verdad es todo lo contrario.
II
Digo calvario porque no tengo más adjetivos. O si?. Llevo 3 días tomando alprazolam, tafil, hace años no lo tomaba, desde 2007 que lo usé para fines letales derivado de la violacion. Olvidaba la sensación cuando se toma bien, el sentirse flotando, más activa, centrada, coherente, y sobre todo, consciente de mis emociones. Había olvidado o mejor dicho, tantos años de rivotril me hacían no sentir, dormir profundamente. Lograr pasar de largo los sentimientos, verlos innecesarios y lograr ese efecto de normalidad, a veces, tranquilidad, aunque yo nunca lo he estado.
Estos días, empiezo a conectar con una humanidad mía llena de oscuridad y dolor que no recordaba, una muerte en vida a causa de la separación con I y con Ce. El duelo, que empiezo a asimilar, los otrow meses el rivotril había ayudado a normalizar las cosas, pero al parecer nunca fue así, siempre evadiendo el dolor. Eso me enseñó padre, a no llorar, eso me enseñó madre, a ser fuerte y dura, eso me enseñaron mis hermanos mayores, a ser fuerte y no llorar por tonterías, como los sentimientos innecesarios, como el amor. Eso me enseñó la vida, a ser fuerte y mostrar dureza cuando por dentro lloraba, pero el mundo no te debe ver caer porque sino, más te aplastan.
III
La tercera vez que subí con un tipo a un carro, recuerdo que me llamó la atención sus manías, después de eyacular se quitó el condon y comenzó a comerse su semen, era como su propio orgasmo, no lo volví a ver pese a que me llamaba.
O aquel turista defeño que encontré una madrugada en Ixtapa saliendo de un bar. Inmediatamente hicimos click, y dije sí. Tenía una fijación con los espejos, y confieso, hasta ese momento no sabía yo también la tenía. La primera noche fuimos a un motel, el cuarto tenía espejos por todos lados, en el techo, las paredes, fue delicioso ver mi cuerpo delgado y flexible siendo disfrutado por un extraño, que también, tenía muy buen cuerpo para sus casi 40.
Ni siquiera tenía 25 cuando caí en esa espiral de disfrutar cada noche con un hombre diferente. La segunda vez que salí con él fui a su hotel, un hotel denlujo, cogimos en el baño, con los espejos. Luego, me vestí y salí. Alguna vez mis mejores amigas de ese entonces, me dijeron que por qué no cobraba. La verdad nunca lo pensé ni le he visto ejerciendo el oficio más antiguo,yo sólo quería matar el tiempo.
A los veintitantos qué puedes pensar, bueno, yo no pienso, sólo me dediqué a disfrutar, ser una hedonista. Y de repente, ya tenía una libreta donde llevaba el registro de mis amantes, como un trofeo. Nombre, edad, y calificación, palomita o tache, 10 o un simple 0. Aún conservo esa libreta.
IV
Recuerdo la noche del triunfo del primer alcalde perredista, el cuatrero, decía una amiga de lucha que ya murió. Unas horas antes había estado con Jota Eme, un profesor muy interesante, podía platicar de cualquier tema, además, obsesionado con coger en lugares públicos. Mientras todos se emborrachaban y bailaban por el gane, él y yo nos fuimos atrás de la casa de campaña a coger entre los matorrales. Luego, regresamos al festejo como dos personas civilizadas y conocí a su esposa, tan joven y hermosa, que no entendía, de hecho, nunca lo entenderé, por qué los hombres teniendo una familia hermosa, estabilidad económica y buen estatus, buscan estar con otras personas.
Casi al término de la borrachera, me fui con A rumbo a Ixtapa, nunca le dije de Jota Eme. Supongo lo intuía. También, casado. Una de las reglas que me impuse y he seguido toda mi vida sexual, es que no te enamoras de un casado, porque jamás se van a divorciar, esto es s3xo, y ya. Aunque alguna vez casi me pierdo por Ene. Trabajábamos en la misma área, todos sabían qui3n cogia con quien. El ambiente médico es un asco a veces, recuerdo en una posada estábamos sentados juntos, y el esposo de la dra Ele le preguntó si era su hija. Me llevaba 27 años.
Otras veces tuve sexo hasta con cinco hombres en el mismo día, en diferentes momentos. Alguna vez un turista de Chihuahua estuvo en mi cama, practicaba tantra, debo decir que me aburrió, yo sólo quería un orgasmo y que se fuera. Otra vez, conocí a un marinero que había llegado de Veracruz, pero ya había ido en tantos viajes hasta India y otros puertos. Bailaba muy sexy y me hacía reír. Sólo estuvo de paso, así, como el poema de Neruda: Amo el amor de los marineros, en cada puerto tienen un amor y s3 van.
V
Mi vida sexual la he defendido desde siempre, porque siempre pensé que si ellos tienen derecho a engañar y acostarse con muchas, una también puede y no debe ser juzgada. Pero la sociedad es culera con nosotras las mujeres, más en pueblos chicos, infiernos grandes. De puta no te bajan, y no queda más que defenderse y callarle la boca a esas reprimidas y reprimidos. Aún ahora en mi fb me dan follow algunos pensando ya van a cogerme, no es cuando ellos quieran, es cuando una quiera. Y, si las mujeres lucharon en los 70 por anticonceptivos y la revolución sexual, es justo hacerles el honor de seguir en la defensa de ejercer nuestro derecho a una sexualidad libre, responsable, con anticonceptivos, sin violencia e incluso, sin compromisos emocionales, por eso lucharon ellas y debemos mantener ese derecho.
Imagino que Z se sentiría abrumada como cuando le dijo al celoso de Erre que lo había engañado, la imagino caminando por la playa fría de su pueblo mientras se siente culpable, así estoy en este momento, no logro entender este afan que tengo de destruir mis sueños.
Así hoy, ya escribí hace rato de él, pero debo decir que, sí me está doliendo saber que Doble E jamás me perdonará. Supongo se siente defraudado mientras yo me siento desconcertada, abrumada, perdida.
No debería sentirme así, pero creo no hablamos lo suficiente, si tan solo me hubiera dicho que no quería tuviera sexo con nadie más, le hubiera cumplido.
D me dice que es inmaduro, Ache Eme también, yo siento culpa, porque todo lo que le he escrito y dicho es verdad, es sólo que soy tan yo que siento ese es el problema. La honestidad no es buena consejera en las relaciones de pareja.
No he llorado aún, pero sé que durmiendo sacaré la tristeza, tal vez mañana que asimile que una relación real pude tenerla, pero se fue por mis errores.
D me dijo que soy deshinibida, culta, inteligente, libre y que eso le gusta, pero le contesto preguntando por qué entonces no puedo establecer una relación sin tanta toxicidad. Comienzo a creerme que soy Jamiko, la chica de Rent a Neko (Renta un gato), y que mi destino es cuidar mis gatos y las plantas y los luisillos y la casa y el mar.
Tengo rato que quiero escribir, creo el acto de hacerlo me aclara las ideas, da igual, perdí a mi guerrillero, porque, Doble E se llama Ernesto, así como el Che Guevara, como el libro de Óscar Wilde, La importancia de llamarse Ernesto, como el poeta Ernesto Cardenal, o como el escritor del Viejo y el mar.
2
Por la tarde tuve visitas, vino Ily y tomó café y un helado de mango que hice, después vino Eme y también se quedó un rato a tomar helado y se llevó una de las nieves de Papaya. Ella dice que siempre debemos ser honestas, dejar las cosas en claro, y si nos aceptan está bien, sino, ni modo.
Yo sólo sé que no pensé Ernesto sentía de verdad algo por mi, se desapareció tantos días y luego se me descompuso mi cel, que pensé no le interesaba. Debo tratar eso con A Eme, no es posible que mi ello siempre piense que no merece amor, porque, siempre es lo mismo, algo hago que alejo a las personas, hablar con la verdad.
Yo no soy una santa, pero puedo ser la mujer más leal y fiel cuando me enamoro y siento las cosas son reales, genuinas, también me enamoro rápido, lo sé.
Pero no pensé Ernesto fuera así, tampoco, repito, que me tomara en serio, además la distancia no ayuda, claro que debí conservar la calma, y no irme a la cama con otro, pero pensé sólo era un juego para él.
Él que es tan perfecto, lo veo así, demasiado grande en mi imaginación, pero quiero algo real, tangible, por eso mi insistencia de vernos, sin embargo sus medias palabras me confundían, y otras no quise preguntar más para que no se sintiera presionado y bueno, ahora ya me mandó al carajo.
3
Hoy quemaron una urvan frente al mercado, y en la terminal de autobuses de la estrella blanca, la gente se apermasaba para subir a un camión porque cancelaron los viajes de Zihua a Petatlan por la narco violencia.
También en otros puntos dd la entidad hubo violencia causada por los grupos del crimen organizado que se están disputando la plaza.
Si tan sólo me diera una oportunidad la vida de amar, y sentirme amada.
Creo que Z, después de todo, no se sentiría orgullosa de tanta miel que transpiro.
A veces siento que una nube de pesadumbre me acompaña y no me deja ver mis errores. Diario los cometo, sobre todo cuando empiezo a sentirme feliz, los repito una y otra vez porque a veces es tan hermoso el sueño que no sé si de verdad es real, y es que me gustan las fantasías, pero me da temor nunca sean reales.
Por eso siempre me equivoco, no pensé fuéramos a ser tan reales pese a la distancia que nos separa, quise ser honesta, otra vez, pero no funciona contigo.
2
Me has tenido en zozobra y deseo, prendida, mojada, con ganas de iniciar algo, de perderme en ti, de estar a tu lado, acariciarte todo el tiempo, esperándote, pero también tu ausencia y tus silencios, por tus ocupaciones me han confundido.
Quise ser honesta y por eso te dije que tuve sexo con otro hace un mes, porque no sabia si me estabas tomando en serio o sólo era también una fantasía para ti, un juego.
No mido a veces la fuerza de las palabras, la fuerza de la verdad, serviría más mentirte? Entregarme a ti llena de mentiras y de una mujer que no soy, para mi no porque siempre busco una realidad tangible, que me haga sentir que formo parte de alguien, de ti.
3
No pensé que decir la verdad te lastimaria, te haría alejar, esperaba entendieras que te necesito y que te quiero, y que si me lo pidieras me quedaría contigo por toda la vida, pero tú no funcionas así, te atienes al hecho de que fui infiel, yo no me siento así porque mi pensamiento es sólo tuyo.
Para ti es una traición, una traición por no esperar, eres tajante y sé que no volverás.
4
Eso que tú me das y yo te doy, no se puede repetir, una parte mía lo sabe, lamenta haberte sido honesta, nunca sé mentir, no aprendí a hacerlo, y supongo también es parte de la larga lista de decepciones y rupturas que he vivido, que mi honestidad mate lo hermoso que puede ser un amor.
5
Por eso mi insistencia de verte, de buscarte, de que pusiéramos fecha para estar juntos, por eso ya no presionarte, para que no te sintieras agobiado, más de lo que ya estás.
No quería más que un poco de tu realidad, de estar sentada a tu lado hablando de política, escuchando juntos todas law canciones cursis que te he dedicado o en las que hemos coincidido, tomarnos un café y hablar hasta hacer el amor sin reparo alguno.
Cumpliendo cada uno de tus deseos, siendo tu sumisa, tu esclava sexual, tu mujer, caminando sin bragas por la calle para sentir en cualquier minuto tus ganas y me cogieras, delante de todos, escurriendo de ti, para ti.
6
Ahora no estás, te desapareces como ina nube, te he alejado, sabía que en algun punto no te gustaría, pero anhelaba fuera después de mucho tiempo, no antes, no quedarme así, como si fueras una ilusión.
No han pasado ni 24 horas de que desapareciste, y te extraño, deseando que regreses y hagas realidad el sueño.
La verdad es que no me di cuenta cuando Doble E llegó a mi cama, será que tenía mucho de esperarle y perdí la esperanza de verlo. Pero llegó, sigiloso como cazador que mira a su presa, y cuando vi ya estábamos desnudos. Me toma por la cintura y me pide que le obedezca, soy sumisa con él porque su carácter se impone, me besa por el cuello, me muerde, entra con frenesí a mi sexo que ya escurre de sólo escuchar su voz. Doble E lo sabe, también ha esperado demasiado, me quiere suya, y yo lo dejo que me recorra.
Me dobla frente al espejo y yo sólo veo nuestras siluetas unidas, nada nos detiene, quiere que le diga quién es mi hombre, él lo es, logra tener todos mis sentidos en su deseo, en su atlético cuerpo, en su sexo, en esa boca suave que me anima a perderme.
No hay nadie más, tiene mi atención, mi cuerpo que es una seda cuando me toca, le digo que es mi dueño, que me enseñe quién me manda, me vuelve a tirar en el colchón y me detiene con su lengua en mi clitoris, en mi vagina, yo, que no puedo parar de gemir, de gritar de oscuro placer y venirme en su boca.
Soy una torpe entre sus brazos, tiemblo de frenesí, de locura entre sus piernas, me sienta en su sexo y me muevo al ritmo de su canción, sus ganas de mi me apabullan, no encuentro el inicio de mi cordura.
Me pone en cuatro y me vuelve a poseer, me masturba el clitoris mientras me penetra por el ano, no paro de sentirme caliente, con ese calor que me hace sentir que me quemo, con su sexo caliente en mi esperando su semen, pregunta, no, afirma que soy su mujer, y yo obediente le digo que sí.
No sé cuanto tiempo estamos juntos, reacciono cuando ya me tiene abrazada, no dudaría ni un instante en estar con él, el tiempo que quiera, no más.
La noche casi se acaba y me deja sola otra vez, me muevo lenta en mi nube de azúcar, le dije que sí, porque no puedo dejar d3 sentirlo en todo mi cuerpo, porque su deseo es un fuego interminable que me pide fundirme en él y yo dócil lo acepto, consciente, un día terminará.
2
Mi amigo E vino nuevamente, ya no pude ponerle atención, hablaba y hablaba, de pura inercia le seguía la charla, pero hubo un momento en que mi cuerpo se volvió a encender de sólo recordarte, mi sexo comenzó a sentir calor y a mojarse mientras en mi cabeza tocaba Baby come back de Player, y sólo recordaba tus manos, tu sexo en mi, tus labios mordiendo mi cuello, tus brazos en mi cintura, mis piernas alrededor de tu cuello, de tus caderas.
No sé qué tienes que ejerces una fuerza sobrenatural en mi, cada que apareces mi voluntad y pensamiento piden estar contigo, como si supieras el momento exacto para que deje de pensar en otros futuros, sólo tu rostro se me queda fijo y ya no hay más.
Ni siquiera pienso bien las cosas, olvido que hay personas hablándome.
3
Al final mi amigo se fue, creo que notó que no le puse atención, cómo iba a hacerlo después d3 la forma en que entraste a mi cama, del tornado de pasión y emociones que me has hecho sentir.
Y ahora estoy aquí, escribiéndote, atada a tus piernas, a tu fuerza, a tu pensamiento.
Temo a veces que sólo seas un espejismo, pero esta noche, duermo contigo.